Durante la semana pasada se dio a conocer un proyecto de reforma del decreto reglamentario de la Ley Nacional de Salud Mental N°26.657 y su trascendencia generó posturas a favor y en contra dentro de los profesionales del ámbito . El texto deroga el actual decreto reglamentario 603/13 por presentar “incongruencias con la normativa que regula el ejercicio de profesional en cada disciplina”. En esta línea, la norma pretende”garantizar el derecho a recibir un tratamiento personalizado en un ambiente apto y con modalidades de abordaje específica”.
La ley de Salud Mental regida por el decreto 603/13 expone en su reglamentación que la internación será “el último eslabón” del tratamiento y pone a los usuarios como sujetos de derecho.
El enfrentamiento comenzó por la relevancia que volverían a adquirir los hospitales psiquiátricos y la visión “biologicista” del tratamiento. Desde los Colegios de Psicólogos y Trabajadores Sociales mostraron su “rechazo absoluto” al decreto por considerarlo “un retroceso” en materia de derechos humanos. Por el otro, desde la Asociación de Psiquiatras de Mendoza concuerdan con algunos puntos de la norma pero convocaron a las demás profesiones “al diálogo”.
El área de Salud Mental vive, por estos días, momentos de mucha tensión y discusión después de que se diera a conocer un proyecto de decreto que modificaría el actual decreto reglamentario 603/13 sancionado durante la gestión de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner.
A nivel nacional, diferentes asociaciones de psicólogos y trabajadores sociales alzaron la voz contra la norma y pidieron al presidente Mauricio Macri que “de marcha atrás” con la ejecución del decreto.
Para los psicólogos, es un retroceso
Mendoza no se quedó atrás del debate y el texto dividió a los profesionales de la Salud Mental. Uno de los puntos que desató la furia de los psicólogos tiene que ver con la modificación que permite “garantizar el derecho a recibir un tratamiento personalizado en un ambiente apto y con modalidades de abordaje específicas”.
“El decreto es un retroceso gravísimo. Significa la quita de derechos a las personas y la vuelta a los hospitales monovalentes”, expresó José Muñóz, presidente del Colegio de Psicólogos de Mendoza.
Los psicólogos junto con los trabajadores sociales expresaron que la actual ley de Salud Mental y el decreto 603/13 tiene mucho que ver con el respeto a los derechos de los pacientes y que serán vulnerados si se lleva adelante la reforma.
Mediante un comunicado firmado por más de 50 organizaciones de la sociedad civil, los profesionales aseguran que el decreto “modifica la concepción de la salud mental como un proceso multideterminado por componentes históricos, socio económicos, culturales, biológicos y psicológicos, y reinstala el modelo médico de perspectiva biologicista para el tratamiento de los padecimientos mentales, desconociendo el objetivo central de Ley que aboga por un tratamiento integral de dichos padecimientos y la restitución de todos los derechos de las personas”.
Además, los psicólogos expresaron que se “reinstala el manicomio bajo el nombre de ¨hospitales especializados en psiquiatría y salud mental” y admite el aislamiento pleno de personas a quienes vuelve a considerar “enfermos” como un tratamiento regido por el “arte médico”, entre otros conceptos.
En tanto, los psiquiátras coinciden con la reforma
En la vereda opositora se encuentran los psiquiatras. El presidente de la Asociación de Psiquiatras de Mendoza, Emiliano Leytes reconoció que cuando les llegó la noticia del decreto hubo una especie de “festejo” en el ámbito de la psiquiatría.
Leytes aclaró que durante la redacción de la Ley de Salud Mental nunca se tomó en cuenta la opinión del ámbito médico.
“Inicialmente parecía una buena noticia pero antes de opinar nos sentamos a leer la ley, el decreto del 2013 y el proyecto actual. Tuvimos una Asamblea Extraordinaria este viernes en la Facultad de Medicina de la UNCuyo”, agregó.
Tras la reunión con los profesionales médicos, desde la Asociación “comprenden” el malestar que generó el texto en los demás profesionales y adelantaron que si bien coinciden en la mayoría de los puntos, hay otros que son “cuestionables”.
A su vez, Leytes llamó al debate tanto a psicólogos como trabajadores sociales y expresó su visión “a favor” del trabajo interdisciplinario pero defendió a los hospitales monovalentes o “psiquiátricos”.
“No está bien que critiquen a los hospitales, los pacientes están internados como máximo 14 días y eso es gracias a la evolución de los psicofármacos. Después, vuelven a su vida normal con su familia”, resaltó.
Por otro lado, el médico adelantó que envió una carta a los Colegios de Psicólogos y Trabajadores Sociales con el fin de “unir fuerzas” y debatir el futuro de la salud mental.
¿Qué dice el decreto?
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