Buenos días, a pesar de todo. Me sorprende cuando algún político, funcionario o candidato se interesa por la cultura, porque lo habitual es que le dan tanta pelota a la cultura como al aparato reproductor del gusanillo del olmo. Me interesa y me resulta curioso. Una persona que pretenda ser gobernador de esta provincia debería saber contestar algunas preguntas, por ejemplo.
¿Qué pasó con los negros en Mendoza? ¿Hilario Cuadros era chileno? ¿Qué decía el manifiesto del Nuevo Cancionero? ¿De qué departamento era Félix Dardo Palorma?, ¿Quién fue y qué hizo Pedro Vargas? ¿Quién le cambió la cara a la Fiesta de la Vendimia? ¿Con qué caciques se encontró Pedro del Castillo cuando llegó a la que todavía no era Mendoza? Sería bueno someter a los candidatos a gobernador de la provincia a estas preguntas a ver cuánto saben realmente de la cultura de su pueblo.
Ya que se ocupen de la cultura, o que aparenten ocuparse de ella es una novedad. Paco Pérez prometió dos cosas que me parecen importantes; las anoto, Paco, por las dudas de que, después, se le olvide: volver a hacer funcionar la Imprenta Oficial, pero no para imprimir facturas oficiales ni carpetas con el escudo de la provincia, sino para editar libros de los grandes autores mendocinos.
Porque hemos tenido ferias del libro en donde no se encuentra nada de ellos. Incluso, el año pasado, la feria fue en homenaje a Armando Tejada Gómez y no se encontraba en todo el predio ni un librito de Armando. ¡Qué parajoda! ¿No? Pues, ahí están esperando reediciones Bufano, Tudela, Ramponi, Calí, Cúneo, Fernando Lorenzo, el Armando, Draghi Lucero y tantos otros.
Que en la próxima feria del libro cualquiera de esos autores esté presente con generosidad. Y la otra promesa promisoria es que van a separar en el presupuesto de Cultura lo que sea Vendimia de otros asuntos culturales. Creo entender que Vendimia tendrá su propio presupuesto y con él deberán moverse las autoridades del área. El presupuesto para el año cultural será otro.
Y está bien, porque habitualmente la Vendimia se lleva un toco de plata muy importante y a la Secretaría de Cultura le quedan chauchas y palitos para el resto del año, y entonces les pagan a los artistas mendocinos catorce pesos por actuación, incluyendo los viáticos. Es más, les pagan tarde mal o nunca. Ya que están estas contemplaciones, le digo, Paco, que sería bueno que la plata que generan los artistas en teatros, festivales, sea plata de Cultura y que no vaya a abultar bolsillos de otras reparticiones.
De todos modos, me alegro, al parecer están sonando algunos fuegos de artificio para el lado del espíritu de nuestro pueblo. Son muchas las cosas que se pueden hacer, les digo algunas: organizar el Festival de la Libertad, con delegaciones oficiales de Chile, Bolivia, Argentina, Perú y Ecuador para que vengan a Mendoza a agradecerles a los menducos que fueron a morir por ellos; la recuperación de sitios que significan mucho para la cultura: la Casa de San Martín en la calle Corrientes, la casa de Armando Tejada Gómez y de Hilario Cuadros en la Media luna; la proyección del Cancionero Cuyano hacia todo el país. Son muchas las cosas, pero algo es algo, dijo una vieja empapelando el horno. Tomamos las promesas y las recordamos. Seguimos esperando por más.
