La pandemia sigue generando incertidumbre en los sectores productivos de la población y los productores vitivinícolas de Mendoza no están ajenos a esa realidad. Lo cierto es que arrancó la cosecha 2021 y muchos de ellos temen no contar con el personal suficiente para hacer frente a la actividad.

“Si bien hoy disponemos de una base de 10.000 trabajadores, gracias al Programa Reinventa, impulsado por el Gobierno provincial, no serán suficiente para cumplir con la cosecha 2021 si se tiene en cuenta que, de acuerdo con los datos oficiales, en el 2020 fueron unos 30.000 los cosechadores que trabajaron“, aseguró Eduardo Senra, Coordinador General de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA).

El productor aseguró que “más allá de esos datos, que son los que figuran en los libros, en verdad, son unos 40.000 o 45.000 los empleados que trabajan año a año. Lamentablemente muchos deciden no figurar en los libros y trabajar en la informalidad para no perder el plan social, algo muy triste y perjudicial no sólo para ellos sino también para el empleador”.

Ver también: Arranca la inscripción: se necesitan 10 mil trabajadores para la cosecha

Por qué la incertidumbre

Una de las mayores dudas surge por el aumento de casos de coronavirus a nivel nacional, lo que podría acarrear al cierre de fronteras interprovincial.

“Es necesario recordar que los trabajadores que llegan a la provincia, por lo general, son de Tucumán, Salta, Santiago del Estero y Formosa y si las fronteras se cierran se les complicaría llegar, por ello, estamos trabajando con el Gobierno para idear un sistema que asegure la llegada a Mendoza y el regreso a su provincia de los obreros, pero por ahora, no hay nada concreto”, aseguró Senra.

Frente a esto, desde el Ministerio de Economía y Energía refirieron que “futurología no se puede hacer, es decir, hoy los trabajadores que residen en el Norte están llegando a la provincia para trabajar en las fincas en las que son solicitados bajo estrictos protocolos. En caso de que la situación se complique se verá qué se hace. En tanto, la disponibilidad de los más de 10.000 mendocinos inscriptos en el Reinventa está”.

Además, aseveraron que “dentro de los protocolos establecidos para los obreros que llegan a Mendoza se dispuso que, para evitar que las personas queden varadas (como años anteriores), la empresa debe presentar el pasaje de regreso de cada trabajador al ingresar a la provincia. Es decir, ante imprevistos, la empresa solicitante deberá alojarlos en lugares definidos previamente”.

Ver también: Cosecha: los estrictos requisitos para empresas y trabajadores

Plan B y paga

Más allá de lo que pueda o no pasar en unos meses, algunos productores han comenzado a replantearse un plan B que es la cosecha mecanizada, un sistema que si bien está en tendencia y se impone año a año, no todos están en condiciones de aplicarlo.

“No se puede apelar a ese método de un día para el otro, hay que preparar el viñedo y, además, disponer de un buen dinero porque no es nada barato, sin embargo, es algo que se está imponiendo”, expresó Senra.

A la hora de hablar sobre el pago diario, el productor manifestó que “se ha generado un mito interesante sobre ese tema, pero que se aleja de la realidad ya que todos los años se establece en paritaria un valor mínimo a pagar, sin embargo, el importe real se fija en la finca, entre el cosechador y el productor”, manifestó Senra.

“En el 2020 se pagó $17.50 el tacho y no me atrevo a decir que es poco lo que perciben los trabajadores. Se estima que, en uva criolla, se pueden acarrear unos 60 tachos diarios, por lo que es interesante el salario mensual. Este año calculamos que se pagará entre $18 y $20, al menos esos son los importes que se están barajando”, sentenció.