La situación de Juan Carlos Aguilera, alias el Moncho, se tornó más complicada luego de que, el viernes, la Justicia le dictara la prisión preventiva en la causa en la que está acusado de atacar a un sobrino con un arma de fuego.

De acuerdo con la instrucción, la víctima fue abordada por dos sujetos y su tío, quien le disparó pero no alcanzó a herirlo. El fiscal Correccional Gabriel Blanco solicitó que el imputado continuara en la cárcel, pedido que fue dictado por la jueza María Cristina Pietrasanta, del Primer Juzgado de Garantías, donde se desarrolló la audiencia.

Para la decisión no sólo se tuvo en cuenta la “fama” de Aguilera y su familia, sino también que el Moncho se encontraba en libertad condicional –cumple una pena por homicidio– cuando presuntamente intentó agredir a su familiar, contaron fuentes a El Sol.

En caso de llegar al juicio, el Moncho podría enfrentar una nueva pena de uno a tres años de prisión, según lo establece el artículo 104 del Código Penal, con respecto al delito de abuso de armas, por el que se encuentra acusado. En ese caso, la condena, posiblemente, se unifique con la que ya carga Aguilera, a la cual le restan cuatro años por purgar, agregaron.

En tanto, desde la fiscalía esperan saber si los representantes del Moncho apelarán en las próximas horas la resolución de la jueza Pietrasanta. Si esto no sucede, Aguilera aguardaría la elevación al debate oral en prisión, donde comparte estadía con su conocido hermano, Daniel Rengo, quien fue sentenciado a seis meses de reclusión por agredir a su mujer y actualmente está siendo investigado por ser parte de una banda narco.

Corta libertad

El 21 de diciembre del 2004, Juan Carlos Aguilera fue condenado a 17 años de cárcel por el crimen de Cristian Gabriel Córdoba, conocido como el Chavo. El joven fue ultimado de un balazo, el 12 de enero de ese mismo año en la manzana H del barrio La Gloria mientras era perseguido por dos sujetos. La Justicia determinó que los autores fueron el Moncho y Ricardo Cortez, apodado el Galleguito.

Hace poco más de un año, el hermano del Rengo recibió el beneficio de la libertad condicional. Cumpliría los cuatro años de condena que le faltaban fuera de la cárcel.

Pese a esto, al tiempo de su salida del penal, uno de sus sobrinos, Carlos Herrera Aguilera, mejor conocido como el Chalita, denunció que había sido baleado por él.

La causa en un principio estuvo a cargo del entonces fiscal de Godoy Cruz Horacio Cadile (ahora en Homicidios). Durante algunos meses se realizó una cuidadosa investigación. Los pesquisas sabían que su blanco era un sujeto con mucha fuerza en la zona y estaba ligado a la Banda del Expreso, barra brava del club Godoy Cruz. Finalmente, a principios de octubre, Aguilera fue detenido por orden de Cadile, quien lo imputó y ordenó que regresara a la Penitenciaria provincial.

Entre condena y detención, el Moncho sólo estuvo poco más de un año en la calle. Ahora podría enfrentarse a otra extensa estadía en el encierro.