La toma de rehenes en el penal de Bolougne Sur Mer este martes dejó como novedad la inauguración anticipada de un sistema que implementará el Ministerio de Seguridad en las cárceles provinciales: un uniforme específico para presos que tiene luminicenscia y será utilizado en traslados y algunos regímenes.
El traje fue confeccionado justamente por otros internos en las instalaciones de una empresa dentro de Almafuerte II y tiene color amarillo fluor. Consiste en un entero overol, mameluco. Son 80 los que tiene en este momento el Servicio Penitenciario.

Los primeros presos en ser vestidos con esta indumentaria fueron los que tomaron como rehén al penitenciario este martes en la Penitenciaría de Boulogne Sur Mer: Claudio Alexander González Flores y Ramiro Armando Colucci.
Fue en el momento en el que los trasladaron desde ese penal hacia Almafuerte II, donde se encuentra el módulo denominado Muy Alto Perfil (MAP), donde se alojan los internos más problemáticos y que cuentan con infraestructura de máxima seguridad.
Es justamente este el objetivo del Ejecutivo en torno a estos uniformes. La idea es utilizarlos en traslados de un penal a otro. “Queremos tener mejor visibilidad“, dijo la ministra Mercedes Rus.
Pero también serán usados cuando los internos estén alojados en unidades penitenciarias en convivencia con ciudadanos como, por ejemplo, la unidad que hay dentro del Hospital Central. “Te da mejor control ante una posible evasión“, agregó.

Quiénes y dónde fueron elaborados
Los 80 uniformes que incorporó el Servicio Penitenciario fueron confeccionados por personas privadas de libertad en RERDA, una de las fábricas que funcionan dentro del complejo Almafuerte II. La misma empresa que provee a la Policía.
De esa producción, 40 uniformes fueron destinados al régimen de Muy Alto Perfil y otros 40 a internos bajo custodia penitenciaria en establecimientos hospitalarios, como el Hospital Central y El Sauce.
La producción forma parte de las actividades laborales que desarrollan las personas privadas de libertad y permite abastecer necesidades operativas del propio sistema penitenciario.
