Docentes de las escuelas Homero Manzi y César Casiva de Las Heras mostraron su preocupación ante el inminente cierre de cursos en esas instituciones secundarias a raíz de una resolución de la Dirección General de Escuelas todo aquel curso que no cumpla con el mínimo de 18 alumnos deberá cerrarse.
Varias escuelas urbano- marginales de Las Heras enfrentan una misma problemática. El pasado 6 de marzo recibieron una notificación de la DGE en donde se advertía que aquellos cursos que no cumplan con el mínimo de 18 alumnos iba a ser cerrado.
“Desde la DGE hablan de una baja en la matrícula pero nosotros queremos que se visualice el problema de deserción escolar”, manifestó uno de los docentes de la escuela Homero Manzi.

Según detalló el profesor, esta misma problemática que atraviesa la escuela Manzi, se repite en varios establecimientos del departamento.
“En las escuelas urbano- marginales hay más dificultad para sostener la escolaridad. Por la problemática que atraviesan los alumnos no podemos tener cursos numerosos”, argumentó Carolina Difilippi, docente de la escuela César Casiva.
Según denuncian los profesores, la DGE no está poniendo el foco en la deserción escolar y en la realidad socio-cultural que viven los alumnos de esos colegios sino que hablan de “matrícula” y de “números”.

Por su parte la directora de Educación Secundaria, Sara Lucero, justifica el cierre de estos cursos que trabajan con pocos alumnos.
“La resolución no la ha hecho esta gestión, es una resolución del 2011 que expresa claramente que los cursos deben estar conformados por no menos de 18 alumnos”, explicó la funcionaria.
Para Lucero, la “amenaza” de cierre hizo que muchos docentes se movilizaran a buscar a los alumnos que no iban a la escuela.
“En Las Heras todavía no cerramos cursos, le hemos dado tiempo pero aquellos que no cumplan con la normativa serán cerrados“, sentenció.

Mientras que los docentes defienden la cantidad de alumnos que tiene cada curso, la funcionaria retó a demostrar resultados. “Ningún docente me ha podido demostrar que un curso con pocos alumnos tiene mejor rendimiento que uno con más jóvenes”, manifestó.
Según detalló, en los resultados de la evaluación “Aprender” obtuvieron mejor rendimiento aquellos cursos de 30 alumnos que los de 15.
Ante esto, Difilippi denunció un “vaciamiento de la escuela pública” por parte del gobierno provincial y nacional. “Todos los estudios de diferentes países demuestran que los chicos aprenden mejor en cursos reducidos”, agregó la docente.
Pero el mensaje de la DGE es claro: “Yo considero que tiene que pasar esto. Yo necesito que los docentes trabajen con los directivos para mejorar la escuela pero pensando siempre en el alumno”, sintetizó Lucero.
Y agregó: “Con esto no queremos hacer un ajuste sino que el dinero será reinvertido en horas para coro y orquesta, educación física e idiomas y también en políticas digitales”.
Mateluna: “El Gobierno toma decisiones atrás de un escritorio, no en la escuela”
El titular del Sute, Adrián Mateluna, explicó que la problemática del cierre de cursos está afectando a escuelas de toda la provincia.
“Cierran cursos solamente viendo planillas y no la realidad de cada uno de los estudiantes. El Gobierno no se plantean por qué los chicos dejan la escuela”, manifestó el sindicalista.
Además, Mateluna criticó el accionar de la DGE a la hora de tomar medidas tan significativas. “El Gobierno toma decisiones atrás de un escritorio y debería ir a la escuela”, sentenció.
Desde el Sute adelantaron que acompañarán a cada uno de los establecimientos educativos y se reunirán para elaborar medidas.
Sin embargo, los docentes de las escuelas afectadas denuncian la falta de presencia del sindicato y distribuyeron una planilla de firmas para que se discuta el cierre de cursos en los plenarios del Sute.

