El Banco Central (BCRA) abandonará el esquema cambiario de devaluaciones diarias uniformes -cercanas al 0,06%- por otro de “mayor volatilidad” que hará que este viernes ponga en el mercado una postura de venta de divisas a $ 76,95 por dólar, 70 centavos por sobre el cierre que tuvo la divisa este jueves.

La postura de venta del Central implicará una variación de 0,918% respecto del valor de venta que tuvo este jueves y fue comunicada al directorio del Banco por el presidente del BCRA, Miguel Pesce.

Luego de que el Gobierno anunciara las medidas que buscan evitar una crisis de las reservas, la entidad monetaria comunicó que “en el marco de la estrategia de flotación administrada, el ritmo de depreciación diario se adecuará en forma gradual a las necesidades de la coyuntura”.

De esta manera el BCRA buscará respaldar el paquete anunciado por el ministro de Economía, Martín Guzmán con una aceleración en la devaluación del peso que luego atenúe o incluso retrotraiga, para no correr el riesgo de auspiciar una mayor inflación.

“Esa decisión se enmarca en los nuevos lineamientos de política monetaria que abandona las devaluaciones uniforme e introduce mayor volatilidad”, explicaron fuentes del BCRA. Asimismo, apuntaron que la postura de venta que adopte este viernes “no representará un patrón de comportamiento ni significa que se devaluará diariamente este porcentaje o este valor nominal”.

Hasta ahora Pesce venía aplicando una suerte de “tablita”, que permitía minidepreciaciones del peso frente al dólar a un ritmo previsible.

Con la nueva medida es posible que el mercado entienda que se podría acelerar el ritmo de devaluación del peso que, en lo que va del año, llega al 27% y rondó el 2,6% mensual en los últimos 2 meses. Pero desde el BCRA aclararon que “lo que se terminó es la etapa de la ‘tablita’, es decir, de los movimientos que puedan ser muy anticipados por el mercado”.

Habrá que ver si la promesa de tasas de interés positivas en pesos, y los incentivos fiscales para invertir en activos en pesos logran contrarrestar esa impresión inicial que podría tener el mercado.