La primavera es una época en la que los cambios bruscos de temperatura están a la orden del día. Éste puede ser un factor que promueva el desarrollo de dolorosas cefaleas que limiten el día a día e impidan realizar las tareas cotidianas con la comodidad acostumbrada.

¿La razón? Al parecer, los factores medioambientales pueden potenciar la aparición de dolores de cabeza, especialmente en aquellas mujeres más sensibles a sufrirlos como, por ejemplo, las pacientes de migrañas. Es por ello que la primavera supone una época en la que las consultas médicas se llenan de casos como el descrito.

Aparición de dolores de cabeza en primavera

Las variaciones tanto en la presión atmosférica como en la temperatura que se producen con asiduidad en la estación más floral del año suponen factores desencadenantes de patologías como cefaleas o dolores de cabeza en general. Esta es la razón por la cual muchas mujeres presumen, en algunos casos por desgracia, de adivinar los cambios meteorológicos antes de que sucedan. Aunque existe un fuerte debate en la comunidad científica acerca de este hecho, existen bastantes estudios orientados a demostrar que las modificaciones sustanciales en la meteorología son factores que incrementan el riesgo de padecer dolores de cabeza.

“Los cambios meteorológicos en sí no son la causa de las cefaleas, sino el factor desencadenante, que se exacerba con las variaciones meteorológicas. Quienes las padecen sufren más ataques cuando el tiempo es inestable, especialmente cuando se nubla, baja la presión barométrica o llueve”, señala Hugo Liaño, Jefe de Neurología del Hospital Puerta de Hierro y experto en cefaleas por la EFNS (European Federation of Neurological Societies) y MEDED (Medical Education) de Estados Unidos.

Varios estudios médicos han demostrado ya que la cefalea es una enfermedad estrechamente ligada a factores medioambientales,hereditarios, de sexo, de edad y a los cambios de tiempo. 

Uno de ellos, publicado en la revista Neurology en 2009 por un equipo de científicos de la Universidad de Harvard (EEUU), comprobó en más de 7.000 pacientes que los cambios meteorológicos, como un aumento de la temperatura y un descenso de la presión atmosférica, eran factores que incrementaban el riesgo de padecer dolor de cabeza

¿Qué hacer?

Una vez dada esta circunstancia, se debe consultar con el  médico de cabecera con el objetivo de obtener un diagnóstico claro y específico de la dolencia, de forma que se pueda discernir claramente que factores medioambientales asociados a la primavera son los responsables del desarrollo de jaquecas y migrañas. En un sentido similar, la proliferación de alergias en esta estación puede también ser responsable de dolencias como las cefaleas, puesto que suele ser un síntoma asociado a esta anomalía.

El tratamiento a prescribir por parte del profesional dependerá de la causa que haya originado los dolores de cabeza durante esta estación, si ésta es puramente medioambiental o se debe al padecimiento de algún tipo de alergia propia de la época.

Para los casos más genéricos, se recomienda la ingesta de fármacos como analgésicos, especialmente aquellos compuestos a los que se les añade cafeína o codeína al calmante.