La primavera será este año en Mendoza más cálida y con menos precipitaciones que lo normal como consecuencia del fenómeno de La Niña, según la tendencia elaborada por el Servicio Meteorológico Nacional para la estación que se inicia el 21 de septiembre. En tanto, desde Dirección de Contingencias Climáticas advirtieron sobre la presencia de heladas y el riesgo que tiene sobre los frutales que ya están florecidos.
De acuerdo con el Pronóstico Climático Trimestral, que emitió el SMN las lluvias serán “inferior a lo normal”, mientras que las temperaturas serán superiores a la media tanto en el norte y centro del país. En tanto, en gran parte del sur, las previsiones ingresan dentro de parámetros establecidos para la estación.
El investigador del Instituto Argentino de Nivología y Glaciología (IANIGLA-CONICET) de Mendoza, Juan Rivera, señaló que “buena parte de lo que nos depare la primavera en materia de pronóstico está en fase con el desarrollo de un evento de La Niña en el Océano Pacífico tropical, que tiene un 60% de probabilidades de desarrollarse en los próximos meses” y precisó que esto implica “menos lluvias y mayores temperaturas”.
En cuanto a cómo influirá esta prolongación de la sequía a los ríos de la provincia, aclaró que “en realidad la suerte de los ríos ya está echada, dado que depende de la nieve que se acumula en invierno, que estuvo por debajo de los valores normales”.

“Será otro año hidrológico con caudales deficitarios. En caso de registrar un trimestre con mayores temperaturas que lo normal, eso afectaría el momento de fusión de la nieve, resultando posiblemente en un adelantamiento de los máximos caudales. No obstante están los embalses para regular eso”, sostuvo Rivera.
Martín Cavagnaro, responsable del área de Investigación y Desarrollo de la Dirección de Contingencias Climáticas refirió que las precipitaciones acumuladas están en baja en relación a los promedios históricos. “Se dio una baja en enero y febrero, pero hubo una recuperación en junio y julio. El acumulado total fue de cerca del 65% de lo esperable para la primera mitad del año”, lanzó.
Los efectos de la Niña y los riesgos de heladas
El fenómeno de La Niña, al igual que El Niño, implican fluctuaciones en la temperatura de la superficie del océano Pacífico, así como cambios en las distintas capas de circulación atmosférica. Ambos tienen un fuerte en los factores climáticos, y suelen estar relacionados con lluvias abundantes y sequías o inundaciones severas.
“Cuando se instala un evento Niña, generalmente, tiende a haber menores precipitaciones que los promedios históricos. Por eso estimamos que la primavera será más seca”, recalcó Cavagnaro.
En este sentido afirmó que la temperatura sería superior al promedio histórico que en el Gran Mendoza ronda entre los 16º y los 18ºC para el trimestre.
“Como consecuencia de la sumatoria de estos fenómenos como sucede con los eventos Niñas puede haber mayor frecuencia de heladas. No hablamos de la intensidad sino de la mayor cantidad de días con grados bajo cero que pueden ser leves o intensos. Esto no se puede pronosticar más allá de uno o dos días antes”, refirió Cavagnaro.

Según refirió el ingeniero el riesgo está en que los días cálidos estimulan a los cultivos para iniciar su ciclo. “Como ya hemos podido ver hay frutales con flores y al llegar un evento de helada los toma vulnerables. Esto puede darse en septiembre u octubre y generar algún tipo de daño”, recalcó.
De esta forma, así como el fenómeno de El Niño trae mayor humedad a la atmósfera con precipitaciones, La Niña, en cambio, predispone ambientes secos, sobre todo para el Hemisferio Sur.
“Hay fenómenos que afectan a la agricultura y los agricultores conocen estos riesgos. Por eso, para esta fecha tenemos activa la guardia de heladas para atender la consulta de los productores. Tenemos los registros instantáneos de la temperatura en nuestra web”, concluyó.
