Un acusado de asaltar a un chofer de un colectivo meses atrás en Godoy Cruz quedó absuelto este miércoles tras un juicio que estuvo envuelto por la polémica.

El juez Mateo Bermejo, del Tribunal Penal Colegiado Nº 2, entendió que en el debate faltó una prueba clave: la declaración de la víctima en calidad de testigo. La misma no fue incluida entre la prueba por un “descuido” por parte de la Fiscalía.

Más allá de eso, el conductor se presentó en los Tribunales y pidió ser escuchado, aunque la defensa del imputado se opuso.

El magistrado permitió que el hombre hablara frente a las partes, sin la posibilidad de interrogarlo, y aclaró que ese relato no iba a tener valor a la hora de dictar la sentencia.

Durante los alegatos, la fiscal de Robos y Hurtos Florencia Díaz Peralta hizo hincapié en que la versión de la víctima estaba acreditada a través del acta de denuncia, en la que declaró frente a un auxiliar judicial, y también mediante el relato de los policías que actuaron en el operativo. Por esa razón, pidió una condena de cinco años.

Sin embargo, para el juez el material probatorio presentado no fue suficiente, por lo que decidió absolver al acusado, tal como lo solicitó el defensor Sergio Carreño, y recuperó la libertad de manera inmediata.

Tras el fallo, la representante del Ministerio Público aguardará los fundamentos de la sentencia para decidir si presentará un recurso de casación.

En tanto, el letrado solicitó la semana pasada un jury de enjuiciamiento para Díaz Peralta, que en parte está sustentado en la no incluisión de la víctima como testigo para el debate.

El hecho

Fuentes consultadas relataron que el asalto tuvo lugar la madrugada del miércoles 8 de abril cuando sujetos abordaron a las 7.30 un colectivo que iba por calle Presidente Arturo Illía, en el oeste de Godoy Cruz.

Los individuos abordaron al conductor y lo amenazaron con un arma de fuego para que les entregara sus pertenencias. Sin opciones, la víctima les entregó el celular y algo de dinero que llevaba encima.

Acto seguido, los delincuentes le exigieron que detuviera el transporte para poder darse a la fuga ambos a pie. Pero en ese instante, una movilidad policial pasó por el lugar y el chofer les pidió auxilio.

Otros efectivos observaron la presencia de dos sujetos en las inmediaciones, cuyas características cuadraban con la descripción que aportó la víctima. Ante eso, comenzaron a perseguirlos, pero uno de ellos logró concretar la fuga realizando disparos intimidatorios contra los uniformados.

En tanto, que el otro sospechoso fue atrapado. Ese sujeto fue quien quedó imputado por el hecho de inseguridad y llegó al juicio, en el que finalmente fue absuelto.