Se robaron los inodoros y hasta las mochilas de descarga de agua de los baños de la escuela secundaria Madre Teresa de Calcuta de Rodeo de la Cruz, Guaymallén. Fue en dos hechos distintos, con dos dos días de diferencia. Su autoridades piden la colaboración de la comunidad para evitar más daños y hechos de vandalismo.
“Lo de los baños nos impide el desarrollo normal de la más mínima actividad”, sentenció la vicedirectora de la escuela, Patricia Butterfield. “Cualquier cosa está interrumpida por no tener baños. No puedo ni siquiera hacer una entrega de diplomas o colación de grados, nada”, manifestó angustiada.

El Ministro de Educación, Nicolás Trotta, confirmó este jueves en los medios nacionales que la presencialidad será la prioridad en el año próximo. Un hecho que desde la DGE también entienden como primordial para el ciclo 2021. Sin embargo, esto no será posible para la comunidad educativa del colegio secundario que funciona el IV Barrio Covimet, en Rodeo de la Cruz, Guaymallén.
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La intención de la vuelta a clases presenciales para el año que viene, o la bimodalidad (conjunción entre clases presenciales y virtuales) se ven en peligro para la escuela ‘Madre Teresa de Calcuta’. “Sin sanitarios es imposible” afirmó Butterfield.
Lo que más complica es el robo de los inodoros. “Los arrancaron de cuajo”, remarcaba exaltada la vicedirectora; sobre todo, porque no es la primera vez que pasa. Durante la cuarentena, la escuela fue blanco sistemáticos de diferentes tipos de ataque.

Cronología de los robos
No es el primer hecho que han sufrido mientras la escuela estuvo sin alumnos. Aun en la etapa de confinamiento más estricto (entre abril y agosto), les robaron los 10 ventiladores semi industriales de todas las aulas, con los que contaban para dar batalla a las tórridas jornadas educativas.

José Díaz, uno de los 3 celadores que desde agosto se turna con sus compañeras para ir al colegio a realizar ‘guardias’ y tareas de mantenimiento, añadía: “En noviembre arrancaron la reja de sección alumnos para meterse por la ventana”. En esa ocasión, se alzaron con “un equipo de audio, parlantes con conexión a bluetooth, una caja con herramientas y una radio. Pero, lo peor, son los destrozos que hacen” agregó Rosa Villavicencio, otra de las celadoras.
“No es alguien totalmente ajeno a la escuela quien se ha metido. Incluso una de las veces parecía que habían estado tomando café en la cocina mientras robaban”, confesó la vicedirectora de la escuela Madre Teresa de Calcuta. “Es por eso que necesitamos, y sobre todo ahora en enero, la colaboración y la solidaridad de los vecinos de la zona. Que si ven o escuchan algo que llamen al 911” agrega la profesora.

Mientras recorríamos las instalaciones junto a los celadores, nos mostraban que luego del hurto de los ventiladores tuvieron que soldar las puertas de las aulas para evitar que se volvieran a meter.

“Nadie se hace cargo de la seguridad de la escuela”, decía, con muestras de bronca en su voz, la celadora Rosa Villavicencio mientras mostraba las puertas rotas y la única taza del inodoro que no se llevaron porque al sacarla se les partió.
En la misma manzana en donde se ubica esta secundaria funciona la escuela primaria Cordón del Plata. Allí, nada ha pasado; pero aclaran: “Es que tienen un sereno que vive en la escuela”. Por eso, “necesitamos concientizar a la comunidad del barrio y que nos ayude a cuidar las instalaciones”, recalcó la vicedirectora Patricia Butterfield.

