Las perspectivas para las concesionarias de autos comienzan a dar un giro profundo luego de un primer semestre que auspiciaba que los patentamientos del año serían iguales o superiores a los máximos del sector. Ante este escenario, anticipan que el 2018 podría ser el peor año desde la crisis del 2002.
Los primeros indicios se vieron en la caída interanual del 17% en los patentamientos de julio informada por la Asociación de Concesionarios Automotores de la República Argentina (Acara). “Realmente enfrentamos una situación muy complicada, estamos trabajando con un altísimo stock, el más alto de toda la historia”, dijo Dante Álvarez, el titular de Acara a medios, entre los que estaba Infobae.
Según explicó Álvarez el problema reside en que hay más autos “de los que se van a poder vender de acá a fin de año”. La causa: el recorte en el poder de compra de los ingresos que provoca la aceleración de la inflación, producto de la transferencia a precios de la devaluación, y caídas en los planes de financiación.
Para enfrentar ese nuevo contexto las concesionarias debieron apoyarse en “un festival de bonificaciones y descuentos”, indicó el ejecutivo y agregó que ante esto, el sector se encuentra “en una paradoja, donde hay nivel bueno de ventas pero no tenemos rentabilidad”.
Así, el sobrestock que mantienen los salones, los descuentos y bonificaciones, y el alto nivel de presión fiscal no dejan margen de ganancias y conducen, dijo Álvarez, a ser “el peor año desde la crisis del 2002”.
Los últimos datos de la entidad reflejan la desaceleración en ventas, aunque el acumulado hasta julio de 567.767 unidades siguió siendo 6,3% mayor al de igual período del año pasado.
El impacto de la caída en el salario real también se notó rápidamente en el rubro de las motos. Normalmente hay una transferencia de demanda desde la gama baja de autos a motos cuando hay escenarios de menores ventas, observan los expertos del sector. Sin embargo, Gustavo Bassi, presidente de la división de motos de Acara, destacó que ese no es el caso actual: “Las ventas de motos también vienen cayendo sustancialmente”.
“El mayor porcentaje de ventas es en las motos de baja cilindrada, demandadas por la gente de menor poder adquisitivo, y esos justamente son los que más complicados están en la situación actual“, agregó Bassi.
