Mendoza ingresa en una nueva etapa frente a la pandemia de coronavirus, que la diferencia por estas horas de los principales centros urbanos del país. La decisión oficial de habilitar la salidas recreativas, con ciertos parámetros y condiciones, es una fuerte jugada, pero también una oportunidad para demostrarle al resto del país que en esta tierra los ciudadanos proceden con responsabilidad.
Los reportes locales de ningún nuevo caso positivo en los últimos 8 días muestran que la provincia está yendo por el buen camino, pero es inadmisible dejar de lado las medidas de protección y distanciamiento estipuladas por los especialistas y las autoridades. De ahí que el cumplimiento de la modalidad de los paseos al aire libre se transformará o no en un ejemplo a imitar por las demás jurisdicciones. Los ojos de Argentina están puestos en esta tierra. De igual forma, el accionar debe seguir siendo mirar y cuidar al otro.