La Policía bonaerense realizó este domingo, por pedido de la Fiscalía General de San Isidro, sendos allanamientos en la casa y el consultorio del médico Leopoldo Luque en el marco de la causa en la que se investigan las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona, informaron fuentes de la fuerza y judiciales.

Uno de los procedimientos ordenados por el juez de Garantías sanisidrense Orlando Díaz se llevaba a cabo en un domicilio de la calle 30 de Septiembre al 1800, de la localidad de Adrogué, en la zona sur del conurbano, donde se encuentra el último médico del exastro futbolístico fallecido el miércoles pasado.

La decisión judicial se tomó tras las declaraciones de las hijas de Maradona: Dalma, Gianinna y Jana. Las tres habrían aportado testimonios importantes para la causa.

Pelea y empujones

Dos testigos que ya declararon en el expediente por la muerte de Maradona revelaron que el jueves previo a su muerte, el exastro futbolístico tuvo una pelea con Luque, que incluyó un “empujón”, informaron fuentes judiciales.

El incidente fue expuesto en las declaraciones testimoniales de uno de los enfermeros que asistieron en las horas previas a su muerte a Maradona y en la de Romina Milagros Rodríguez, apodada “Monona”, la cocinera que hace años acompañaba al “10” y era considerada por él como una segunda madre en estos últimos años.

“Es cierto que contaron que hubo una pelea, pero en el expediente está mencionado como un incidente más de lo difícil que era tratar con Maradona”, explicó uno de los investigadores judiciales.

Según la declaración del enfermero, el hecho se produjo el jueves 19 de este mes, en la que habría sido la última visita de Luque a la casa del country San Andrés de Tigre –los fiscales tratan de confirmar cuándo fue su último paso por la vivienda-, donde Maradona se recuperaba de su reciente neurocirugía por un hematoma subdural.

El enfermero contó que ese día Maradona insultó a su médico, lo echó y hasta hubo “un empujón”.

“Monona” también se refirió a este episodio aunque aclaró que ella no fue testigo directa, sino que se lo habían contado y agregó que era habitual que Diego echara de la habitación o insultara a sus médicos y enfermeros.