El negocio de los gimnasios atraviesa un momento de expansión en Mendoza, con nuevas inversiones, grandes superficies y cadenas que buscan sumar cada vez más clientes. Pero detrás de cada local hay una inversión que puede ir desde decenas de miles de dólares hasta superar el millón, dependiendo de la infraestructura, el equipamiento y la cantidad de metros cuadrados.

Mientras los gimnasios medianos pueden requerir entre USD 70.000 y USD 200.000 para comenzar a funcionar, los establecimientos de mayor escala pueden superar ampliamente esa cifra. En los proyectos de 1.500 o 2.000 metros cuadrados, la inversión puede ubicarse por encima del millón de dólares.

El crecimiento del sector también modificó la competencia. Las grandes cadenas ofrecen más máquinas, espacios amplios, climatización y una variedad creciente de servicios, mientras que los gimnasios independientes buscan diferenciarse mediante la atención personalizada y la especialización.

Cuánto cuesta abrir un gimnasio

El monto necesario para abrir un gimnasio depende principalmente del tamaño del establecimiento y del tipo de propuesta. Fernando, entrenador de 300 Training Center, estimó que un gimnasio mediano con equipamiento de buena calidad puede demandar entre USD 70.000 y USD 100.000, sin incluir el inmueble.

En el caso de un gimnasio de musculación de dimensiones medias, Alejandro, de Área Fit, calculó una inversión de entre USD 150.000 y USD 200.000 si se utilizan máquinas de buena calidad. Con equipamiento de menor costo, el desembolso podría acercarse a los USD 100.000.

“La cifra aumenta cuando se incorporan clases grupales y una superficie más grande. En esos casos, la inversión puede rondar los USD 250.000”, ejemplificó.

Máquinas e infraestructura, los principales gastos

El equipamiento representa uno de los desembolsos más importantes. La diferencia entre utilizar máquinas nacionales o equipamiento importado puede modificar considerablemente el presupuesto inicial.

A las máquinas de musculación se suman barras, discos, mancuernas y otros accesorios. En cambio, un espacio dedicado exclusivamente a clases grupales puede comenzar con una inversión menor porque requiere una cantidad más reducida de maquinaria.

También hay que preparar el inmueble. Baños, duchas, instalaciones eléctricas, iluminación, paredes y distribución interna forman parte de la obra necesaria antes de abrir las puertas.

Según una de las estimaciones relevadas, solamente el acondicionamiento del espacio puede demandar entre USD 30.000 y USD 100.000, dependiendo de los metros cuadrados y del estado del inmueble.

A esto se suma la climatización, que dejó de ser considerada solamente un diferencial. Para los referentes consultados, contar con aire acondicionado y una adecuada climatización se convirtió progresivamente en una condición básica para competir.

Cómo ser rentable

La inversión inicial es apenas el comienzo. Una vez que el gimnasio funciona aparecen los costos mensuales de alquiler, servicios, salarios, mantenimiento, limpieza y reparaciones.

Por eso, la cantidad de socios se convierte en uno de los principales indicadores del negocio.

Según Fernando, un gimnasio que trabaja con una cuota promedio necesita alrededor de 200 clientes para alcanzar una estructura que permita sostener la actividad y competir con las grandes cadenas.

Para Alejandro, en cambio, un gimnasio mediano puede necesitar entre 300 y 400 socios para alcanzar un nivel de rentabilidad sostenible.

En los establecimientos de gran superficie, la escala cambia completamente. Un gimnasio de 1.500 o 2.000 metros cuadrados puede apuntar a más de 1.000, 1.500 o incluso 2.000 socios.

Además de sumar clientes, el desafío está en retenerlos. Un gimnasio puede alcanzar una cantidad importante de socios y, al mismo tiempo, tener dificultades si existe una alta rotación o si los costos de funcionamiento son demasiado elevados.

La cadena que acelera su expansión

En este escenario de crecimiento, las grandes cadenas comenzaron a ocupar un lugar cada vez más importante en el mercado provincial.

Desde Level Gym informaron que actualmente cuentan con 14 sedes a nivel nacional: nueve en Gran Mendoza, una en San Rafael, dos en Catamarca, una en Buenos Aires y otra en San Luis.

La cadena además anticipó una nueva apertura en el centro de Mendoza que tendrá 7.000 metros cuadrados, superficie que la empresa proyecta como el gimnasio más grande de Argentina.

Después de esa inauguración, la marca prevé continuar con la apertura de otras cinco sedes. A pesar de su expansión, desde Level aclararon que actualmente no trabajan con franquicias ni tienen abierta esa posibilidad.

La compañía también informó que cuenta con más de 16.990 socios activos a nivel nacional, una cifra que acompaña el crecimiento de la marca.

Los gimnasios de barrio buscan otra estrategia

El avance de las grandes cadenas no significó necesariamente que los gimnasios independientes hayan quedado fuera del mercado. Para los establecimientos más pequeños, la competencia pasa por ofrecer una experiencia diferente.

Uno de los centros de entrenamiento consultados señaló que la alternativa está en la calidad de atención, la capacitación de los profesionales y la especialización.

La estrategia apuntó a determinados segmentos, entre ellos, personas vinculadas con la salud y el deporte y adultos mayores, que pueden requerir un seguimiento más personalizado.

Así, mientras las grandes cadenas compiten desde la escala y la infraestructura, los gimnasios de barrio buscan hacerlo desde la cercanía y el conocimiento de sus clientes.

Un mercado que tiene para crecer

Pese al aumento de la oferta, referentes del sector consideran que Mendoza todavía tiene espacio para que el mercado de gimnasios continúe creciendo.

El aumento de personas que incorporan actividad física por motivos vinculados con la salud, la estética, el rendimiento deportivo o el bienestar amplía el público potencial.

Pero ese crecimiento también generó una mayor competencia y elevó las exigencias para los establecimientos. Máquinas modernas, climatización, variedad de clases, servicios adicionales y una buena experiencia para el cliente dejaron de ser elementos exclusivos de las grandes cadenas y comenzaron a formar parte de lo que muchos usuarios esperan encontrar.