Las tendencias y los estilos se propagan en cientos de publicaciones y redes sociales convocando a todos a ser tentados a usarlos y tenerlos en sus guardarropas. Sin embargo, si se presta atención, muchos de quienes fueron distraídos – al menos hasta ahora- comienzan a ver que la moda es solo ‘para algunos’.

Con esto no es referirse al estereotipo físico hegemónico de alto, flaco y blanco, que ya resulta más fácil identificar. Sino que hay personas que tienen capacidades diferentes y no son representados a la hora de mostrar moda, para que también puedan elegir y sentirse a gusto con ellos mismos, al momento de pensar en la imagen.

Por ejemplo, quienes sufrieron amputaciones, o personas daltónicas, o aquellos que tienen el síndrome de Asperger, etc. Algunas marcas empezaron a mirar más allá de la ‘hegemonía de belleza’ que esta sociedad enseñaba a querer y hoy, comienzan a diseñar para incluirlos.

En esta línea, la empresa Tommy Hilfiger lanzó hace un par de años la campaña ‘Tommy Adaptive’ (adaptable) la cual tiene prendas con cierres mucho más fáciles de usar con velcros o imanes, jeans con cortes para quienes tienen prótesis, camisas que se abrochan y desabrochan con una sola mano, etc.

Propuestas como estas permiten que las personas no sufran a la hora de ir a comprar e incluso, puedan tener prendas de calidad con estilo y disfrutar, sobre todo los más chiquitos, al igual que sus pares.

Otra marca llamada Independence Day Clothing crea ropa para personas con autismo. La idea surgió de la madre de un niño que tiene esta característica y vivió durante mucho tiempo la dificultad de vestirlo cuando tenían que salir para hacer alguna actividad. Es por ello que su marca de ropa tiene prendas suaves, sin etiquetas, sin cierres o botones y medias universales (no tienen pie derecho ni izquierdo, ya que calzan en ambos pies) que puedan colocarse fácilmente y sin generar ningún roce o incomodidad para quienes no gustan de vestirse con tantos elementos.

En el mundo existen 350 millones de personas que son daltónicas y que no pueden distinguir los colores, sobre todo los matices de rojo, verde y en menor medida el azul.

Estas personas a veces viven con vergüenza esta capacidad y necesitan de la ayuda de otro para poder elegir ropa al momento de comprarla e, incluso, a la hora de vestirse. Pero Miguel Neiva, diseñador y emprendedor social de Ashoka inventó un código de identificación de color que por medio de símbolos universales, facilita a las personas con daltonismo reconocer tanto los colores primarios como los secundarios y que numerosas empresas, hospitales e incluso escuelas ya utilizan en Portugal, lugar donde nació este proyecto.

Por suerte el mundo se está volviendo más amable, por lo menos en ciertas partes y gracias a ciertas personas.

YouTube video

Por: Maria Malgor Coussirat. Asesora de Imagen. malgorconsultora@gmail.com IG: @mariamalgorcoussiratok