Miles de personas se movilizaron este miércoles por la tarde en distintos puntos del país hasta las sedes de los Tribunales locales para reclamar justicia por el femicidio de Úrsula Bahillo. En Mendoza, también pidieron por Florencia Romano, Paula Toledo y Mercedes Zárate, entre otros.
Las movilizaciones se concretaron en el marco de una protesta nacional convocada por el colectivo Ni Una Menos y exigieron mayor atención judicial a las denuncias presentadas por víctimas de violencia de género en cada distrito, así como medidas concretas que eviten más crímenes de ese tipo.

Entre las movilizaciones se destacan las ocurridas en las ciudades de La Plata, Córdoba, Rosario, Mendoza y Mar del Plata, donde a la consigna de la manifestación se sumaron los pedidos de justicia por femicidios registrados en cada una de esas jurisdicciones y casos sin resolver, como la desaparición de la cordobesa Ivana Módica.
En Mendoza, las manifestantes se reunieron frente al edificio del Poder Judicial. Además de repudiar el femicidio de Bahillo, también exigieron Justicia por los asesinatos de Florencia Romano y Paula Toledo, entre otras víctimas.
Los reclamos locales
Florencia Romano fue asesinada a golpes el último sábado 12 de diciembre en Maipú. La adolescente de 14 años salió de su casa de Rodeo de la Cruz y se juntó con Pablo Arancibia (33), a quien había conocido a través de las redes, con la intención de pasar la tarde.
Arancibia habría intentado abusar de la menor y la mató cuando encontró resistencia de su parte, sostiene la hipótesis del caso.
Luego del crimen, el hombre quemó parte del cadáver y lo descartó en calle Alsina de Maipú, después de que contactara a un primo y lo engañara diciéndole que el bulto que buscaba trasladar en un auto era un perro que había atropellado.
Cinco días después del crimen, y 48 horas después de la detención del sospechoso, los investigadores hallaron el cuerpo de Romano.
A su vez, el caso motivó una investigación judicial y administrativa por un llamado al 911 que alertaba sobre una situación de violencia en la vivienda de Maipú donde Arancibia se había reunido con Romano. Sin embargo, la agente que atendió el pedido no le dio curso.
“Si hubiese accionado el 911, hoy Florencia estaría viva”, indicó Silvia Fernández del colectivo Ni Una Menos en Mendoza.

En Tribunales también reclamaron por el femicidio de Paula Toledo (19), ocurrido en 2003 en San Rafael. El juicio llegó a su final el viernes 12 de febrero con la condena a 11 años de prisión de Marcos Federico Graín (36).
Paula salió de su vivienda para encontrarse con su novio cerca de la medianoche del 30 de octubre de 2003. Un día después, su cuerpo semidesnudo y tapado con basura fue hallado en el interior de una acequia en la localidad de El Sosneado.
Cerca del lugar, un grupo de jóvenes se habían reunido con Paula en una casa abandonada. Allí abusaron sexualmente de Toledo, quien habría muerto por asfixia. Según la autopsia, el cuerpo presentaba también signos de tortura. Tenía golpes, cortes y quemaduras.
Horas después del hallazgo del cuerpo, testigos dieron detalles sobre los jóvenes que se reunieron con Paula, quienes fueron detenidos. Entre ellos se encontraba Graín, los hermanos Víctor (16) y Alejandro Echegaray (17), Cristian Torres, Jorge Sánchez, Ivan Gauna (16) y Andrés Maravilla (27).
Hubo graves fallas en la instrucción, la causa se empantanó y los imputados fueran liberados. Sin embargo tiempo después volvieron a ser detenidos, con excepción de Graín, quien se encontraba prófugo.
Cuatro de ellos llegaron al primer juicio, que se desarrolló en 2006. En ese momento, los hermanos Echegaray, Gauna y Rodríguez, fueron absueltos por el beneficio de la duda. Esta sentencia fue apelada y se realizó un nuevo debate. Graín fue capturado en Misiones, pero lo sobreseyeron por falta de pruebas.
Una nueva apelación dio vuelta la situación para el novio de Toledo, quien fue capturado nuevamente y enfrentó un segundo juicio en 2011. Graín reconoció que él había llevado a la adolescente hasta la casa abandonada, pero dijo que la había dejado con sus amigos y se había ido. El fiscal Norberto Jamsech decidió no solicitar sentencia en su contra y un tribunal integrado por Ariel Hernández, Rodolfo Luque e Isidro Peña lo absolvió por falta de pruebas.
En 2016, la Corte revisó el fallo y ordenó un tercer juicio, que terminó el último 12 de febrero con Graín condenado a 11 años.

El colectivo mendocino también pidió Justicia por Mercedes Zarate (28) ocurrido durante la madrugada del 17 de enero en Ugarteche. La mujer regresó de trabajar a su hogar y se encontró con su vecino Roberto López (19), quien la esperaba en la puerta de ingreso.
Ambos mantuvieron un altercado que se trasladó hasta el interior de la propiedad, donde López comenzó a golpearla con sus puños, luego tomó un destornillador y la apuñaló en varias oportunidades.
Antes de retirarse de la vivienda, el sujeto intentó ahorcar al pequeño hijo de Zárate, de 9 años, con intención de silenciarlo ya que era testigo del crimen. Sin embargo, no logró su cometido y se fugó.
Poco después, el menor alertó a sus tíos sobre lo ocurrido.

Pedidos en otros puntos del país
En La Plata, cientos personas de la capital bonaerense marcharon hasta los Tribunales platenses y la Casa de Gobierno provincial en reclamo de medidas de protección para las víctimas en situación de violencia de género y que eviten los femicidios.
“Estamos cansadas de que nos maten todos los días”, dijo Laura Granillo, del colectivo Las Rojas, mientras sostenía un cartel donde se leía “Ni una menos. Justicia por Úrsula” y marchaba hasta el edificio de los tribunales platenses, en las calles 7 y 58.
En Mar del Plata, los manifestantes exigieron justicia por las víctimas de femicidio y la conformación de un “Consejo autónomo de mujeres” con una movilización encabezada por el “Movimiento de Mujeres y Diversidad Mar del Plata-Batán” que recorrió las calles del centro marplatense hasta los Tribunales, en reclamo de medidas concretas “contra la violencia machista”.

En Rosario, unas 500 personas se reunieron en los Tribunales Provinciales de Balcarce al 1600, convocadas por el Comité Feminista ante la Emergencia Sanitaria Rosario y expresaron: “Estamos hartas de las violencias que se ejercen sobre nuestros cuerpos, hartas de que quienes tienen que proteger nuestras vidas sean cómplices y ejecutores de la violencia patriarcal y machista”.
En esa línea, denunciaron “la responsabilidad del Estado, en el abandono de Úrsula ante los reiterados pedidos de ayuda”.
En Jujuy la movilización del colectivo de mujeres también exigió justicia por Marina Patagua (46), asesinada el último fin de semana por su expareja en la capital provincial.
Las activistas que se congregaron frente a la gobernación de Jujuy pidieron cárcel común para el Juan Carlos Martínez (44) quien le asestó varias puñaladas a su expareja.

En San Luis, en tanto, las manifestantes marcharon con la consigna “Basta de Justicia Patriarcal y de represión policial” por el microcentro puntano e hicieron concentraciones en la plaza central y frente al Poder Judicial para reclamar una reforma de la justicia local y el esclarecimiento de la muerte de Florencia Magali Morales en una comisaría de Santa Rosa en el noroeste provincial, en marzo 2020.
Asimismo, hubo manifestaciones en las ciudades sanluiseñas de Villa Mercedes y Villa de Merlo con una gran convocatoria.
En Salta, también una nutrida marcha recorrió, con carteles y pancartas, las calles del centro y las manifestantes reclamaron “la declaración por la emergencia en violencia contra las mujeres” en todo el país.
En un comunicado leído en el acto central, señalaron que “una ola de femicidios azota al país. Llevamos 41 casos, siendo Salta la que presentó el primero del año, Graciela Flores, que también contaba con varias denuncias radicadas y que tampoco fue escuchada”, tras lo que indicaron que “nos movilizamos por justicia para Úrsula y por las que ya no están”.
