La canciller alemana, Angela Merkel, que tiene un doctorado en física, describió los planes para que el país disminuya lentamente la cuarentena después de lograr lo que ella llamó como “éxito medianamente frágil” en la lucha contra Covid-19. 

Las restricciones impuestas al ciudadano no siempre parecen obedecer a una lógica: por qué cierran iglesias, sinagogas y mezquitas, pero no los supermercados o, a partir del próximo lunes, cualquier comercio que no supere los 800 metros cuadrados.

“La curva se ha aplanado. Pero el objetivo sigue siendo no sobrecargar nuestro sistema sanitario“, explica la canciller. “Estamos ahora con un factor de reproducción de 1,0. Es decir, cada persona afectada contagia a otra persona“, prosigue.

La cadena de infección debe mantenerse en niveles asumibles para el sistema sanitario y, precisa, “si el valor sube a 1,2, ello significa que cada uno puede infectar a un 20 % más de personas“.

“Si llega a 1,3, entonces el próximo julio estaríamos ya en el límite de las capacidades del sistema sanitario”, alerta.

🇩🇪 Jefa de Gobierno y, por si fuera poco, científica calificada. La canciller Angela Merkel explica con rigor científico el estatus de #Alemania ante el #COVID19. [ee] pic.twitter.com/xrBRsDzZsF

— DW Español (@dw_espanol) April 16, 2020

Un largo minuto de explicación, extraído de la conferencia de prensa de la canciller tras su última reunión con los líderes regionales, profusamente difundido hoy en las redes sociales.

Una forma de explicar al ciudadano el comportamiento de la pandemia, que remite al pasado de la canciller: una mujer que creció en el este alemán, que estudió en la Universidad Karl-Marx de Leipzig, que se doctoró en Ciencias Físicas en 1978 y que lleva más de media vida con su esposo, el catedrático Joachim Sauer.