Barcelona fue este sábado escenario de una nueva manifestación para pedir la libertad de los líderes independentistas catalanes encarcelados, que puso a prueba la capacidad de movilización de un movimiento que se reorganiza tras el fracaso de la proclamación de secesión.
La policía local registró que unas 750.000 personas salieron a la calle en Barcelona. La marcha, iniciada a las 17:00 hora de Barcelina, bajo el lema “libertad presos políticos”, ocupó 16 cuadras de la calle de la Marina, abarrotada de gente con banderas independentistas y pancartas con la palabra “libertad” en varios idiomas.

Tenemos, aunque algunos estemos lejos y otros en la cárcel, una cita para expresar con un clamor unitario, con un clamor alto y claro, que queremos libertad y queremos democracia, que queremos en casa a todos los que están en la cárcel o fuera”, dijo el presidente catalán destituido Carles Puigdemont, que se encuentra en Bélgica reclamado por la justicia española.

En este mensaje, difundido por la televisión pública catalana TV3, Puigdemont animó a sus partidarios: “Nos hemos de volver a hacer escuchar, que todo el mundo escuche a estas voces plurales, que enviemos un mensaje muy nítido y muy claro“.

WOW. Massive crowd in #Barcelona tonight calling out loud for Spain to release Catalonia’s political prisoners. #n11 #freejordis pic.twitter.com/QNKZwwhxgd

— Julian Assange 🔹 (@JulianAssange) 11 de noviembre de 2017