Daniel “Maguila” Puccio (58), integrante del clan que cometió asesinatos y secuestros extorsivos en los años ochenta, que fue detenido en Brasil con documentos falsos, fue trasladado a una cárcel de San Pablo, luego de que se le decretara la prisión preventiva por parte de la justicia brasileña.
Puccio permanecerá por un tiempo aún no determinado en la cárcel CDP Pinheiros, ubicada en el barrio Vila Leopoldina, en la zona oeste de San Pablo, un penal común que tiene capacidad para 2.100 presos.
Luego, será llevado a la penitenciaría de Itaí, unos 300 kilómetros al oeste de la ciudad de Sao Paulo, donde funciona la única cárcel de extranjeros para Brasil, hasta el fin de su proceso por falsificación de documentos.
Puccio, quien no tenía pedido de captura de Interpol, mostró un documento brasileño falsificado durante un control policial al micro en el cual viajaba desde Foz de Iguazú en la ciudad de Itú, a 60 kilómetros de la ciudad de San Pablo.
El penal de Itaí es la única para extranjeros de Brasil: tiene 1.600 presos, no está sobrepoblada y no hay detenidos brasileños.
El 70 por ciento de la población carcelaria es por tráfico de drogas y la mayor parte de los detenidos son de Nigeria, Bolivia y Perú. Hay presos de 86 nacionalidades que hablan 38 lenguas.
Todavía no fue definido cuándo dejará Puccio San Pablo para ser trasladado a la cárcel de Itaí.
Qué rol tenía en el clan
Daniel Arquímedes Puccio, más conocido como “Maguila”, es el integrante más enigmático del siniestro clan familiar que se dedicaba a secuestrar y matar empresarios en la década de los ’80. Durante 15 años logró burlar a la Justicia y estuvo prófugo.
Esa jugada ilegal le permitió, paradójicamente, obtener su libertad sin culpa ni cargo. En 2013 su pena prescribió.
