Luego de reunirse con representantes de la Iglesia Católica y la Cámara Regional de Pastores de Mendoza, el intendente de Ciudad, Ulpiano Suarez, comunicó las medidas que se aplicarán con los lugares de culto en medio de la suspensión de actividades por el avance del coronavirus en el país: los templos que no respeten las normativas podrán ser clausurados.

“Hemos sido claros en cuanto al estricto cumplimiento, no vamos a dudar en ordenar el cese de las actividades si se incumplen las medidas, incluso podemos llegar a la clausura. Tuvimos respuestas positivas y nos comunicaron que están dispuestos a cumplir”, informó Suarez.

En base a los decretos del gobernador Rodolfo Suarez, las condiciones para que las iglesias abran sus puertas los fines de semana son respetar la distancia de más de un metro y medio entre personas y no superar el 50% de la ocupación del lugar. Esto sumado a la recomendación de que las personas permanezcan en sus casas.

Luego del encuentro, el Arzobispado de Mendoza informó que sus iglesias permanecerán abiertas, respetando las disposiciones gubernamentales y agregando que no ingresarán más de 200 personas en cada misa. Además, suspendieron las clases de catequesis para niños y adolescentes, al igual que las charlas y jornadas programadas.

Por otro lado, la cámara de pastores emitió un comunicado donde recomiendan suspender todas las actividades de culto hasta el 31 de marzo, dejando liberada la decisión a cada denominación para que defina si celebran sus encuentros o no. “De hacerlos, tendrán que cumplir con el decreto del gobernador”, aclaró Suarez.

En Ciudad existen 20 templos católicos y más de 50 evangélicos, aunque estos últimos no están nucleados entre sí, por lo que la decisión depende de la administración de cada una. “Además, como los sitios son tan diferentes, ya que algunos se reunen en pequeños salones o garages, no todos tomarán el límite de 200 personas. Nosotros insistimos en el planteo de quedarse en casa”, señaló el intendente.

Cambios en la “rutina espiritual”

Del mismo modo, otras religiones también presentes en Mendoza decidieron suspender la actividad en sus lugares de culto y buscar alternativas para mantener sus prácticas y la de los feligreses.

Los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (conocidos popularmente como mormones) decidieron suspender a nivel mundial las reuniones dominicales, según indicó Carlos Agüero, representante en Mendoza de Asuntos Públicos. “Nuestra fe dice que estemos sujetos a los gobernantes y obedecer la ley. Cuando decretaron las precauciones, fuimos obedientes: tratamos de protejernos a nosotros y a nuestra comunidad”, agregó el vocero.

“Las reuniones se dan en casa con la familia. Los hombres tenemos el sacerdocio y podemos administrar la santa cena o los emblemas sacramentales. En caso de las mujeres que viven solas o son viudas, por ejemplo, los obispos aseguran hermanos que puedan ir a llevarles este sacramento”, detalló Agüero, agregando que tienen la estricta orden de no acercarse demasiado, lavarse las manos, utilizar alcohol en gel y no saludar dando la mano ni con besos.

Los Santos de los Últimos Días también suspendieron una de sus actividades características, que son los viajes misioneros, tanto en el caso de quienes llegan de otros países como los que viajan desde Argentina. “La actividad se restringió. Quienes ya están, no se los ve, porque hacen los esencial”, agregó.

Un caso similar es el de los Testigos de Jehová, quienes limitaron sus recorridos de predicación puerta a puerta y la presencia de sus miembros con carros informativos en la vía pública. Samuel Nava, portavoz para la región de Cuyo, explicó que suspendieron también las reuniones porque así lo dispuso el Gobierno.

“Previmos acciones paralelas para continuar con nuestra rutina espiritual. Bajamos el contenido de las reuniones de la plataforma web y lo brindamos a través de Skype. Así es como seguimos en contacto, cantamos desde casa y nos animamos mutuamente”, detalló Nava.

Respecto a su tradicional estilo de predicación, el portavoz explicó que ahora se prioriza la actividad telefónica, invitando a personas a tener estudios bíblicos a través de llamados. “En mi caso, por ejemplo, en vez de salir, me siento en mi mesa, me pongo una corbata y escribo cartas que entregaré después de que esto pase”, mencionó.

Por otro lado, los Adventistas del Séptimo Día suspendieron sus reuniones desde el viernes pasado, antes de que el Gobierno lo dispusiera. “Lo hicimos en todo el país por una cuestión preventiva”, explicó Gabriel Cevasco, presidente de la Iglesia Adventista en la Región de Cuyo. 

En este caso, también se optó por brindar los servicios religiosos a través de streaming. De esta forma se emiten los sermones y reflexiones bíblicas, aunque se debió suspender otras actividades, como los encuentros de jóvenes o las reuniones solidarias en plaza Chile.