El ministro de Salud y Deportes de Mendoza, Rodolfo Montero, defendió este martes ante un plenario de comisiones de la Legislatura el proyecto para crear el Régimen 39, una nueva modalidad laboral y salarial destinada al personal no médico del sistema público de salud. Según explicó, la iniciativa contempla un aumento salarial promedio del 50%, con incrementos que podrían ubicarse entre el 35% y el 65%, según el agrupamiento y la antigüedad de cada trabajador.

La propuesta está dirigida a cerca de 7.000 agentes comprendidos en el Régimen 15, entre ellos enfermeros, técnicos, administrativos, personal de mantenimiento y profesionales no asistenciales, como abogados y contadores. El ministro remarcó que la adhesión será voluntaria y que quienes no quieran incorporarse podrán continuar bajo el esquema laboral vigente.

“No suplantamos el régimen anterior, sino que generamos otro para que ellos puedan decidir si quieren permanecer en el régimen actual o si quieren pasar a este nuevo régimen”, sostuvo Montero durante la exposición ante las comisiones de Salud Pública, Legislación y Asuntos Constitucionales, y Hacienda y Presupuesto.

El funcionario señaló que el objetivo es mejorar las remuneraciones y las condiciones laborales para generar incentivos que repercutan en la calidad de los servicios. En ese sentido, planteó que la reforma busca extender al resto del personal sanitario la experiencia del Régimen 38, implementado para los profesionales médicos.

Cómo serán los aumentos del Régimen 39

Al explicar las diferencias salariales con el régimen vigente, Montero indicó que el incremento dependerá de las características de cada puesto y de la situación particular de cada agente.

“Como nosotros hemos mandado la ley con el valor del módulo de gestión que hemos mandado, implica un aumento promedio general del 50%, pero eso varía obviamente por agrupamiento, varía de acuerdo a las personas, la antigüedad que tenga”, explicó.

El ministro precisó que las mejoras salariales podrían oscilar entre el 35% y el 65%. De esta manera, el porcentaje final no será uniforme para todos los trabajadores, sino que estará condicionado por el agrupamiento al que pertenezcan y su antigüedad.

El proyecto también toma como referencia el sistema de evaluación del desempeño aplicado al Régimen 38. Según Montero, la experiencia con los médicos permitió avanzar en cambios que, de acuerdo con el balance del Ministerio, tuvieron impacto en la prestación de los servicios sanitarios.

“Ya hemos pasado más de 1.300 médicos en el nuevo régimen y tenemos solicitudes de más de 400 pases, con lo cual es un régimen que ha funcionado y que nos ha permitido mejorar el servicio público”, afirmó.

Como ejemplo, el ministro mencionó un aumento del 56% en las consultas de atención primaria y la duplicación de los quirófanos abiertos en el Hospital Central. Atribuyó parte de esos resultados a los incentivos y las modificaciones introducidas por el Régimen 38.

La nueva propuesta busca trasladar esa lógica al personal que cumple funciones administrativas, técnicas, de mantenimiento y profesionales no vinculadas directamente con la atención médica, aunque con particularidades por la diversidad de tareas que abarca.

La discusión con los gremios y el envío a la Legislatura

Uno de los cuestionamientos al proyecto está vinculado con la decisión del Gobierno provincial de avanzar por la vía legislativa, en lugar de alcanzar primero un acuerdo con los sindicatos en paritarias.

Ante esa objeción, Montero rechazó que haya faltado voluntad de negociación y aseguró que la propuesta se discute con las organizaciones gremiales desde 2024.

“Desde el 2024 estamos discutiendo este convenio colectivo en paritarias, lo hemos llevado reiteradas veces tanto a ATE como a ATSA”, afirmó el ministro.

Según su explicación, uno de los sindicatos, la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), firmó en 2025 un convenio colectivo de trabajo con modificaciones similares a las que contempla el proyecto. Sin embargo, la falta de acuerdo con la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) impidió avanzar con su implementación.

Montero sostuvo que ATE rechazó sistemáticamente la propuesta, principalmente por su desacuerdo con la incorporación de mecanismos para medir el desempeño de los trabajadores estatales. “ATE entiende que no hay que medir desempeño al trabajador público, es su fundamento principal para rechazar el convenio colectivo”, aseguró.

El funcionario justificó el tratamiento legislativo al señalar que las conversaciones se extendieron durante dos años sin alcanzar el consenso necesario. “Como no hemos logrado avance lo trajimos a la Legislatura”, resumió.

La iniciativa forma parte de la reforma de la carrera sanitaria que el Gobierno provincial comenzó a impulsar en 2024 con el Régimen 38 para los médicos. Ahora, el Ejecutivo busca extender un esquema alternativo al personal comprendido en el Régimen 15, con el argumento de mejorar los salarios y ordenar las condiciones laborales, mientras la discusión con los gremios continúa en el centro del debate.