Una bebé de 8 meses fue asesinada a golpes el fin de semana en Oberá, Misiones. Durante la autopsia, se constató que la criatura había sido víctima de reiterados abusos sexuales. Por el hecho detuvieron a sus padres, Lidia Ester Suárez (20) y Rubén Rolando (39).
La pequeña Milagros Soledad Suárez vivió sólo dos meses en la casa de sus progenitores, los seis anteriores los pasó en una incubadora porque nació prematura, con apenas cinco meses de gestación y un peso de 850 gramos.
Testimonios de familiares y vecinos dieron cuenta que la niña no pesaba más de cuatro kilogramos. Se hallaba con bajo peso y se la escuchaba llorar todo el tiempo.
Además, a partir del caso se analiza si los tres hermanitos de la víctima también sufrieron abusos por parte de su padre. Para esto, serán sometidos a cámara Gesell.
La investigación sostiene que la violencia estuvo presente desde el comienzo de la vida de Milagros. Es que su prematuro nacimiento se dio en diciembre del año pasado porque su progenitor le dio una brutal paliza a su madre. Incluso, la mujer dio a luz en el interior de su casa, sin asistencia médica, según publicó el portal El Territorio de esa provincia.
Durante el periodo que la pequeña estuvo internada, los padres prácticamente no la visitaban. Cuando le dieron el alta, nunca más la llevaron a realizarle los controles clínicos correspondientes.
La muerte de la bebé tuvo lugar el viernes al mediodía, cerca de las 13.30. Al parecer, la madre se dirigió hasta la casa de una vecina y le pidió el teléfono para llamar a su pareja. Esa comunicación fue oída por una testigo: “Tu mujer te habla, la guaina murió hijo de una gran puta y vos sabes de qué”, le habría dicho.
Ante eso, la vecina le ofreció ayuda, pero la madre de la criatura pidió que nadie llamara a la Policía ni entrara a la casa hasta que llegara su marido.
No obstante, lugareños que se enteraron de la situación dieron aviso al 911, por lo que una comisión policial llegó hasta el lugar.
Los efectivos encontraron a la niña acostada en la cuna, con los ojos entreabiertos, tenía sangre seca en los labios y la nariz. Sin embargo, parecía tener signos vitales, por lo que la llevaron de urgencia a un hospital.
Una vez en el nosocomio, médicos intentaron reanimarla. Pero pese a los esfuerzos, nada se pudo hacer para salvarle la vida.
Una examen posterior demostró que la víctima presentaba un hematomas en el sector frontal derecho del rostro, en la córnea del ojo derecho, dos escoriaciones y contusión en la región occipital, lesiones vaginales y anales, eritema en los labios superiores e inferiores, hematomas en el glúteo y el hombro derecho.
Los progenitores de la pequeña serán imputados por infanticidio agravado por el vínculo y la convivencia preexistente con presunción de paternidad, encubrimiento, abuso sexual, con acceso carnal.
