El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) mejoró por cuarto mes consecutivo al ubicarse en junio en 26,2 por ciento, lo que representa una leve suba de 0,5 por ciento frente mayo, y de 2,3 por ciento con respecto a igual mes del 2009, al tiempo que se registró una mejora de las expectativas inflacionarias, que no obstante se mantienen en niveles negativos. Así lo informó ayer la Fundación Mercado, que precisó que el Índice de Confianza del Ahorrista (ICA) se mantuvo sin cambios contra mayo, aunque se retrajo 5,3 por ciento en la comparación interanual.

    Por su parte, el Índice de Confianza de las Familias (ICF) creció en junio 0,4 por ciento frente al mes anterior, y trepó 1,3 por ciento en la variación interanual. El informe puntualizó que el ICC cerró con una mejora de 5,9 por ciento. “Junio finaliza un semestre caracterizado por una leve y paulatina mejora en los indicadores de confianza, enmarcado en un proceso de pequeños ajustes entre una situación presente, caracterizada por estancamiento del empleo y percepción de alta inflación, frente a expectativas de ingresos positivas”, evaluó el informe.

    Asimismo, en el documento se sostiene que “las tendencias de consumo de mediano y largo plazo se mantienen estables y existen menores niveles de ahorro, que, en cierta manera muestran que las familias han estado financiando el consumo en función del desahorro”. Junio mostró una baja de 4,3 por ciento en la percepción de la situación presente comparado con mayo, junto con una suba de 0,9 por ciento de las expectativas.

    Las perspectivas de empleo, ingreso e inflación mejoraron 1,6 por ciento, 1 por ciento y 15 por ciento, respectivamente, pero se redujeron las expectativas sobre el ritmo de la economía en 1,4 por ciento. Los indicadores de ahorro verificaron un descenso de 6 por ciento de las familias con capacidad ahorrativa. A su vez, los montos ahorrados tuvieron una mejora en junio de 0,6 por ciento frente al mes anterior, al tiempo que las expectativas de ahorro evidenciaron un alza de 0,9 por ciento. La tendencia de compra de bienes durables en junio fue de 8,5 por ciento, lo que significa una tenue baja respecto del 9,1 por ciento de mayo.

    La tendencia de compra de automóviles alcanzó a 2,3 por ciento, deteriorándose levemente frente a mayo, al igual que la intención de construcción de viviendas que disminuyó 0,4 por ciento, mientras la de compra de inmuebles se mantuvo sin cambios. El informe señaló que “las familias, luego de la retracción del 2009, están recuperando el consumo a costa de menor capacidad de ahorro”. “Dentro de un escenario de expectativas inflacionarias negativas que se contraponen a altas expectativas de ingresos, la evolución en los próximos meses del consumo dependerá en gran medida de la relación inflación/ salarios”, concluyó.