A raíz de la pandemia del coronavirus, la Justicia determinó este martes que el asesino de Alejo Hunau cumpla con prisión domiciliaria.

Durante a audiencia, ordenada por del Juzgado Penal Colegiado N°2 y realizada vía Skype con la sala de video del penal de la calle Boulogne Sur Mer, la Justicia le concedió la prisión domiciliaria a Diego Fabián Arduino, condenado a 16 años de prisión por el crimen del comunicador social.

El pedido realizado por la defensa del condenado residía en que posee enfermedades respiratorias, por lo que se encuentra catalogado en el grupo de riesgo por el coronavirus. Ante esto, Arduino continuará con su condena, pero en su domicilio.

Arduino fue condenado a 16 años de cárcel por homicidio simple en una causa que tuvo como principal luchadora a la madre de Hunau, Silvia Ontivero.

Justamente, los representantes legales de Ontivero no se opusieron, en esta oportunidad, a que el condenado recibiera la prisión domiciliaria debido a su enfermedad respiratoria.

Ver también: Las claves para rechazar el pedido de libertad del homicida de Alejo Hunau

A mediados de febrero Arduino volvió a ser noticia cuando elevó un pedido de libertad condicional, ya que lleva más de 13 años tras las rejas y la Justicia se lo negó.

En ese momento, la mamá de Alejo Hunau, asesinado en noviembre de 2004, escribió una carta pidiendo que no lo liberaran y recordando quién era Arduino.

En ese momento, la jueza Mariana Gardey le negó el beneficio a Arduino basándose en los informes del Organismo Técnico Criminológico (OTC) y el Consejo Correccional (CC), cuyos integrantes recomendaron continúe tras las rejas hasta que cumpla con su condena el 25 de febrero del 2022.

En el informe, al que accedió en su momento El Sol, los profesionales sostenían que “no muestra un real compromiso ni motivación para el cambio, ya que no realiza ningún tipo de actividad de las ofertadas por la institución; desaprovechando de esta manera la oferta de tratamiento en miras de la adquisición de herramientas prosociales, necesarias para su futura reinserción social”.

En ese sentido, destacaron su falta de apego a las normas, de compromiso, adaptación e interés y que no realizaba actividades laborales ni educativas.