Laura Muñoz, la mujer que denunció que su exmarido Alejandro Vandenbroele era testaferro de Amado Boudou y es una testigo clave del caso Ciccone, sostuvo que la detención del ex vicepresidente “es un premio que me da la vida” y agregó: “Sé que hice lo correcto”.

En declaraciones a Radio Mitre, la mujer, que vive en Mendoza, sostuvo que para ella “es una satisfacción enorme y un aprendizaje para mis hijos porque la pasamos mal”. Muñoz denunció varias veces presiones y aprietes para abandonar la causa.

“No puedo creerlo. Me costó tanto llegar acá y las cosas se están normalizando”, señaló Muñoz. “Esto es increíble, después de tantos años de sufrir tantas cosas. Vale la pena luchar por la verdad”, dijo y añadió: “Los que roban y nos mienten van presos. Me parece que vamos por un camino correcto. Es una sensación buena. Nos acercamos a un país normal”.