Las 17 reinas departamentales visitaron la redacción de El Sol este miércoles y protagonizaron un acalorado debate en torno a su función como representantes vendimiales y a los cuestionamientos que reciben por una parte de la sociedad.
“Nos han pegado con todo”, se quejaron las jóvenes luego de que trascendiera que le habían pedido al vicegobernador Mario Abed una cartera como regalo. Además de desmentir el hecho y asegurar que se trató de una broma del jefe del Senado, se mostraron unidas para defender su rol.
“No pedimos una cartera”, explicaron las soberanas, claramente molestas con la situación. Así respondieron a la polémica generada este sábado durante un agasajo en la Legislatura, cuando Abed señaló en su discurso que las reinas habían pedido como obsequio una cartera.
Y revelaron que “todo se trató de un chiste interno” ya que había sido la esposa del vicegobernador quien había elegido el obsequio.

“Nosotras hubiésemos pedido plata para donar a instituciones”, coincidieron y agregaron que “cada una tiene un proyecto para presentar a la gobernación. Gane quien gane, lo vamos a llevar adelante”, dijeron.

La pregunta sobre la polémica provocó que las soberanas iniciaran una catarsis colectiva y desembocó en un diálogo enérgico donde las jóvenes reclamaron el uso de la palabra. “No somos tibias”, repitieron en varias ocasiones durante la conversación con los periodistas de El Sol.

En horas de la mañana y tras recorrer previamente las instalaciones de Canal 9 Televida y LVDiez, las 17 mujeres ingresaron a la redacción, reconociendo el cansancio que vienen acumulando.

“Nos levantamos temprano, a las 6, y nos acostamos tarde, a veces, cerca de las 3, para estar listas para llevar adelante la agenda”, dijeron sobre la gran cantidad de actividades que realizan en la previa a la Fiesta Nacional de la Vendimia. En torno a la celebración, admitieron su ansiedad y reclamaron que “nos vendrían bien otras clases de yoga”.

“Además de esta actividad, hemos tenido diferentes capacitaciones, entre ellas, sobre violencia de género. Se nos ha puesto la piel de gallina”, contaron y volvieron abrir el juego en torno al mensaje que pueden llevar a la sociedad.
“En vez de hablar de los que comen los rugbiers, hablen de femicidios”, se atrevieron a exigirle a los medios de comunicación sobre los minutos de aire que reciben algunos temas frente a otros.

Durante lo que rápidamente se convirtió en un debate, también opinaron sobre el desayuno real y la clásica foto que las muestra en bata sobre una cama de hotel. “Hay diferentes visiones”, dijeron al respecto de lo que cada una haría este domingo, tras la elección.
Su visita culminó con un agradecimiento por el espacio para expresarse y se disculparon por lo enfáticas que se habían mostrado al defender su rol como reina de la Vendimia, pero también, su posicionamiento como mujeres frente a diferentes temas que atraviesan la sociedad.
