Con menos de mil contagiados de coronavirus, Uruguay es el único país de Latinoamérica que fue aceptado por la Unión Europea en la reapertura de fronteras. Ante esos resultados, el presidente Luis Lacalle Pou aseguró que “no estaba dispuesto a obligar a los uruguayos a confinarse en un Estado policíaco”.
Entrevistado por TN, el mandatario uruguayo marcó diferencias con las medidas de control de la pandemia respecto a las autoridades argentinas. Entre ellas, la clase política del vecino país constituyó un aporte solidario que fue votada por el Congreso. “Me pareció que el primer gesto lo teníamos que hacer nosotros; me parecía injusto que lo tenga que hacer el que trabaja, el que produce, el que invierte”, sostuvo.
“Para ser más transparentes generamos el Fondo Coronavirus. Veníamos con una situación económica compleja, en lo que hace al déficit, a la inflación, al empleo, y veníamos con un concepto contundente de austeridad. Cuando se generó esto no había austeridad posible. Y formamos este fondo para ayudar a la gente”, detalló.
Lacalle Pou también explicó que para evitar la propagación de coronavirus, se tomaron medidas “claras y rápidas”.
Pero dado que no adoptó una cuarentena dura, ponderó la actitud de los ciudadanos de su país. “Yo no estaba dispuesto a obligar a los uruguayos a confinarse en un Estado policíaco. No se puede meter preso al que trata de ganarse el peso”, consideró.
“Lo más importante es que el uruguayo dio una gran demostración de conciencia. Eso fue vital. En abril se bajó la cortina. Así se evitó el contagio masivo”, explicó.
