Hoy quiero rendir homenaje a las sacrificadas vacas argentinas. Creo que no hemos valorado bien lo que ha significado en la historia de nuestro país eso que es un animal todo forrado de cuero, tiene las patas tan largas, tiene las patas tan largas, tiene las patas tan largas que le llegan hasta el suelo. Les debemos un homenaje a los humildes cuadrúpedos por los cientos y cientos de millones que han sido inmolados para satisfacer nuestros placeres gastronómicos. No hay ni un mísero reconocimiento. En todos los asados, es tradicional el : “¡Un aplauso para el asador!”. ¿Y para la vaca que dio su vida en el intento? Nada, ni una limpiadita de diente con el palillo, nada.

    ¿Nos hemos preguntado alguna vez cuántas vacas mueren diariamente para darle sustento a nuestras parrillas? Un amigo bastante irrespetuoso en sus pensamientos dice que a la vaca le usamos de todo, la carne, la leche, las entrañas, los cuernos y, encima, injustamente, arteramente, le sacamos el cuero. No tiene empacho en afirmar, irrespetuosamente, que la vaca tendría que estar en el escudo nacional, en vez del palito y el gorro frigio, un tenedor enarbolando una costilla en medio de los laureles. Yo me pregunto: ¿qué sería de nuestra economía sin las vacas? Ellas formaron parte de nuestra historia y le dieron sustento a nuestro folclore.

    ¿Cómo hubiera sido posible el gaucho sin las vacas? ¿Cómo se mantendría vigente la exposición rural de Palermo sin los bovinos? Deberían borrarse varias páginas del Martín Fierro de no haber existihumor > do la vaca. “Vaca que cambia e’querencia se atrasa en la parición”.“ La vaca que más rumea es la que da mejor leche”.“Hasta la hacienda baguala cae al jagüel con la seca”. Yo no sé cómo las asociaciones ecologistas que andan tan preocupadas por otros bichos no se preocupan por la depredación sistemática y cotidiana del vacaje. ¿Qué pasa? ¿La vaca no es un animal? ¿No está inscripta en el Registro Nacional de Cuadrúpedos? Muchos dirán que es un animal vulgar, sin prosapia, sin alcurnia y están equivocados, porque precisamente en estos momentos hay una princesa, Máxima, que está demostrando lo contrario. Porque nadie puede negarme que Máxima viene siendo una holando argentina.