La semana que pasó el ministro de Salud, Ginés González García se trasladó a la sede de la embajada rusa en Buenos Aires para tener mayores detalles sobre la vacuna.

El funcionario de la cartera sanitaria estuvo más de tres horas en la embajada rusa aunque no trascendieron mayores detalles de esa visita. De todos modos el encuentro se llevó adelante para delinear los detalles técnicos de la vacuna y la posibilidad de sellar el acuerdo entre ambos países.

Todavía no está decidido cómo se van a trasladar las vacunas hasta Ezeiza. Hay pocas compañías en el mundo capacitadas para ese trabajo”, explicó una fuente al tanto de las negociaciones.

Una vez que las vacunas estén en Ezeiza, el plan de distribución local apunta a que la tarea sea realizada por el Correo Argentino.

Sin embargo, antes de todos esos pasos la vacuna rusa requiere de la aprobación de la Anmat. En el caso de la Sputnik V, se agrega una demora: la documentación que llegó desde Rusia se debe catalogar técnicamente antes de traducirla y cargarla en el sistema del ANMAT, que tendrá 30 días para dar un veredicto.

“Vamos lentos en la carga de datos por todas las complicaciones que tiene el proceso”, reconocen en el laboratorio argentino.

Lejos de las proyecciones del Gobierno, algunas fuentes aseguran que las inmunizaciones llegarían recién a fines del primer trimestre.