Este domingo por la noche fue la a primera repetición de “Teatro de piedra y vino”, el acto central de la Fiesta Nacional de la Vendimia. En la previa participaron numeroso artistas locales, siendo Los Chimenos y Orozco-Barrientos los principales. El cierre de la noche estuvo a cargo de Los Tekis y Los Nocheros.
Sin embargo, antes de ambos grupos el cordobés Cacho Buenaventura hizo reír a la gente, mientras los técnicos terminaban de alistar todo. Mendocinos y turistas celebraron cada uno de sus chistes.
La previa del espectáculo comenzó cerca de las 19 y estuvo a cargo de numerosos músicos y bailarines, entre los que se destacaron Los Chimenos y el dúo Orozco-Barrientos.
Éstos últimos tocaron a las 21:30, hecho que sorprendió a los asistentes que esperaban lo hicieran al final de la fiesta y no antes. Inclusive, se había anunciado que la misma comenzaría a las 21.
De hecho, son muchas las personas que sólo asisten a las repeticiones para ver el espectáculo central y se retiran temprano debido a que el lunes trabajan temprano.
No obstante, los asistentes acompañaron al dúo cantando y haciendo palmas. Sin dudas, Celador de sueños fue el tema que mejor recepción tuvo.
El ingreso del público al teatro griego Frank Romero Day fue ordenado y los 18 mil asistentes fueron ocupando sus lugares sin que se registraran inconvenientes. La cifra fue brindada por el Ministerio de Cultura.
Al igual que la noche del acto central, en las distintas entradas había personal destinado a informar y acomodar a la gente. Además, hubo ambulancias apostadas a modo de prevención.
La repetición
Una vez que finalizó el show de Orozco-Barrientos, llegó el momento más esperado por el público: ver la repetición del acto central.
No obstante, antes la flamante reina nacional de la Vendimia, Candela Berbel, quien se dirigió a los asistentes. “Estoy muy feliz por haberle dado este regalo maravillosos a mi departamento: la segunda corona nacional”, expresó, mientras recibía como respuesta el aplauso espontáneo de todos.
Pasadas las 22:15 inició el esperado espectáculo llenando al Frank Romero Day de color por segunda noche consecutiva.
Una vez más, músicos, actores y bailarines dejaron todo sobre el escenario, haciendo disfrutar a los asistentes.
Además, de Buñuelo, Firulete y Preguntón, los tres perros que participaron de Teatro de piedra y vino, hubo un cuarto canino que decidió ingresar en pleno cuadro. Un asistente fue el encargado de retirarlo, mientras movía la cola.
Igual que en el acto central, uno de los momentos más aplaudidos fue cuando sonaron las voces de Leonardo Favio y Sandro. La explosión de alegría estuvo a cargo de Goy Karamelo.
