“Estoy indignado. Estuvimos a tres minutos de ser un ejemplo para el país”. Así comenzó su relato Carlos Suraci, presidente de la Liga Mendocina de Fútbol, tras los hechos de violencia ocurridos ayer en el estadio Malvinas Argentinas tras la final entre Godoy Cruz e Independiente Rivadavia.
Luego del partido, barras del Tomba se metieron al campo de juego y le robaron la indumentaria a los jugadores de su propio club, mientras los de la Lepra se cruzaron a la platea techada y rompieron todo, además de cruzarse violentamente con los efectivos policiales. El saldo fue de 15 detenidos y 32 policías heridos.
El día después de los incidentes, Suraci reconoció que asumen la responsabilidad como organizadores, pero espera que también lo hagan los presidentes de los clubes y los encargados del operativo policial.
El presidente de la LMF manifestó además que el máximo organismo del fútbol de la provincia se hará cargo de los daños. “Los clubes no se van a hacer cargo”, afirmó.
“Hablé con Federico Chiapetta (subsecretario de Deportes) y le mandé un mensaje al gobernador (Alfredo Cornejo). Están haciendo un relevamiento y ahora estoy esperando que me avisen cuánto es el costo de los daños”, aseguró además.
Respecto a los incidentes, Suraci expresó que “fueron 100 o 200 inadaptados que arruinaron lo que era una fiesta. Hay responsabilidad de la Policía porque le dijimos con anterioridad que tenían que poner más efectivos en los pulmones. Los pocos que estaban allí, tanto del lado de la gente de Godoy Cruz como de Independiente, miraban a los hinchas, los dejaban pasar”.
Por último, dijo: “No vamos a bajar los brazos. Tenemos que trabajar entre todos. Vamos a apoyar al gobernador para detectar a quienes no pueden entrar más a una cancha de fútbol”.
