Este jueves y viernes Mendoza es la sede de la 86ª Asamblea Plenaria del Consejo Federal de Seguridad Vial, donde referentes en la temática a nivel nacional disertan acerca de las políticas de estado referentes a la materia. A nivel local resaltaron las medidas llevadas a cabo para disminuir el número de fallecidos, que en 2018 fueron 209, 124 menos que en 2017.

Carlos Pérez, director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), realizó un balance de la situación nacional y, en medio del debate por la tolerancia cero al volante, aseguró que “la licencia de conducir es un privilegio, no un derecho”.

Por otra parte destacó que, durante el 2018 se registraron alrededor de 5.600 muertes en accidentes de tránsito. Al respecto aseguró: “No estamos en el mejor de los mundos, nos falta muchísimo. Tenemos un alto índice de siniestralidad pero también de fallecidos en incidentes de tránsito. No logramos bajar en los últimos años esa cifra de manera que tenemos muchísimo trabajo por hacer por delante”.

Además Pérez resaltó que en la actualidad, a nivel nacional, los siniestros se producen más en los centros urbanos que en las rutas, situación que anteriormente se daba al revés. “El crecimiento del parque automotor con motos ha producido que ese número de fallecidos en incidentes de tránsito se incremente, lamentablemente. El 43% del total de las víctimas son los conductores de motos”, resaltó el funcionario nacional.

Mendoza en números

Según la versión preliminar del Anuario Estadístico de siniestralidad vial, durante el 2018 se registraron 209 muertes en accidentes de tránsito. En 2017 esa cifra fue de 333, mientras que en 2016 fueron 275 víctimas.

“La provincia durante los últimos 4 años ha patentado 120 mil autos nuevos y 80 mil motos y a pesar de ese incremento del parque automotor, hemos tenido una reducción en la cantidad de muertes por accidentes viales”, sostuvo Hugo Fiorens, jefe de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial (UESV).

Con respecto a los avances en Mendoza, Pérez resaltó que al momento de iniciar su gestión, “Mendoza tenía una licencia de conducir provincial y luego se sumó a la nacional. Esto muestra que la provincia tiene políticas de Estado y la seguridad vial se ha tomado en serio y de forma prioritaria. Hoy tenemos más de 100 fallecidos menos que en años anteriores, es decir ha dado buenos resultados”.

Tolerancia cero

Durante el debate de la modificación de la Ley de Seguridad de Tránsito y el Código Contravencional que endurece las sanciones a quienes conduzcan bajo los efectos del alcohol, uno de los principales aspectos era la tolerancia cero. Finalmente, se sancionó este martes el proyecto y se estableció cómo límite un nivel de alcohol de 0,5 en sangre.

El Director ejecutivo de la ANSV sostuvo que la norma nacional establece ese nivel y agregó que incluso es considerado como un límite permitido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Consideró que “el tema del alcohol es un tema grave, complejo, se producen fallecimientos y muertes”. Por eso, más allá de la tolerancia cero o no, lo importante es “generar mucha conciencia para que las personas que tomen un volante no consuman”.

“El esfuerzo del Estado está hoy en el control, la fiscalización y la sanción, no la económica y la monetaria, porque la cifra puede ser muy importante y hay gente que la puede pagar. El tema es que hay que quitarle el privilegio de la licencia de conducir. No es solo el pago de una cuota alta por la infracción sino que le quiten la licencia”, enfatizó Pérez.

Al respecto el presidente del Consejo Federal, Benjamín Nieva agregó: “En nuestro país hay provincias con alcohol cero y otras que han endurecido las penas como Mendoza. Necesitamos control, sanción y sobre todo educación y eso debe comenzar en la casa”.

En ese sentido destacó la necesidad de trabajar en dos aspectos fundamentales, uno de ellos la mejora continua en lo referente a obras de infraestructura y la innovación de las automotrices en sistemas de seguridad.

Nieva resaltó que trabajan en el concepto de la “Visión Cero”, tomada de los países nórdicos, donde “parten del concepto de la falibilidad del hombre, que al momento de conducir va a cometer errores y eso está comprobado en prácticamente un 90% de los casos. Entonces, por qué hacerlo pagar a ese hombre con el precio de su vida si es que ha cometido un error. Queremos adelantarnos y darle una mejor infraestructura en cuanto a ruta y adelantos tecnológicos de los vehículos en los que se traslada”.

Además sostuvo que la redistribución de los recursos nacionales de manera federal es fundamental y consideró que, a pesar de la crisis económica, las obras continúan, por lo que es necesario analizar cuáles son las prioritarias para saber “a ciencia cierta dónde construir las mejores autopistas de manera de cuidar la vida de los argentinos”.