Bodegas de Argentina reclamó al Gobierno nacional una serie de medidas para atenuar el impacto de la crisis económica provocada por la cuarentena del COVID-19.

A través de un comunicado requirieron al presidente Alberto Fernández, que la industria del vino quede exceptuada de cumplir con el aislamiento social para poder trabajar, sobre todo en el caso de aquellas Pymes que no pueden llegar a las grandes cadenas de supermercados, o que se comercializan en restaurantes y hoteles, también cerrados.

Peticionaron la anulación de la prohibición de venta de vino en provincias y municipios. En cerca de 50 ciudades de 8 provincias se suspendió la venta de bebidas alcohólicas al considerar que propiciaban espacios de socialización.

Entre otras medidas, también se busca la eliminación de las retenciones a los productos vitivinícolas que tengan valor agregado. El costo fiscal estimado de eliminar las retenciones al vino embotellado es de 2.000 millones de pesos, de acuerdo al parte de prensa.

Para el sector, “este ahorro potencial para las bodegas podría claramente ayudar a sostener el negocio, los empleos y la cadena de pagos en este difícil contexto”.

Entre los reclamos, se apeló al Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación que revea el congelamiento de precios luego del 20 de abril próximo, fecha en la que vence el congelamiento resuelto por la resolución 100/2020, dando libertad a las bodegas para fijar precios a los vinos embotellados. 

Por último, se solicitó que el Gobierno Nacional decrete la suspensión de la obligatoriedad de la contribución que pagan las bodegas a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR).

En la Vendimia, la cámara hizo pública la decisión de dejar de participar de la COVIAR, luego de la asunción del bodeguero José “Pepé” Zucardi, al frente de la entidad.

Comunicado de Bodegas de Argentina by Melisa Stopansky on Scribd