Mendoza y el país no dejan de conmoverse con la historia de Luciano, un chico de 11 años que tiene una excepcional particularidad: “crea” pero, sobre todo, “cree”, más allá de la adversidad. Así lo dejó demostrado este pequeño alumno de la provincia cuando decidió ponerse manos a la obra con su tarea escolar “con lo que tuviera en casa”, tal como contamos en esta edición.

Así, en un contexto socioeconómico tan desfavorable como vulnerable, hay acciones que merecen ser puestas sobre la mesa, por la profundidad que emanan y, también, por los valores de superación que dejan en evidencia, aun cuando todo es cuesta arriba. De ahí la importancia, además, de buscar alternativas y posibilidades desde el Estado que impulsen a estos chicos a encontrarles una salida a sus acuciantes realidades.

El futuro lo palpitan, lo sienten, lo quieren. Sólo basta acercarse y tenderles una mano sólida que les permita volar, en serio.