A la espera de una definición sobre el pedido del gobernador Rodolfo Suarez para que el sector gastronómico esté exceptuado de la cuarentena obligatoria siguiendo un protocolo frente a la pandemia de coronavirus, desde el sector ven con preocupación que se interrumpan las ayudas del Estado para pagar sueldos si se les permite reabrir.
La idea, según señalaron desde el Gobierno, es que esta semana los restaurantes y cafés vuelvan a funcionar con un sistema similar al de una rotisería, “pase y lleve” -take away-, para luego recibir a los clientes en los locales, con limitaciones de horario y distanciamiento social. Los permisos, sin embargo, no solucionan del todo la crisis en el sector.
El presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros, Gastronómicos y Afines (Aehga), Fernando Barbera, señaló que la principal expectativa es que se concreten las ayudas para sueldos. “A un 40% de las empresas del sector no les llegó. Lo principal que necesitamos es que en caso de poder abrir un poco, se mantenga la asistencia”, indicó.
En los restaurantes y cafés se sigue calculando que la apertura será a pérdida, ya que el funcionamiento será al 50%, pero los gastos fijos se mantendrán. “Atenderemos la mitad de las mesas, durante la mitad del turno, con una circulación en la calle de la mitad de la gente. No tenemos grandes expectativas de ventas, esperamos tener algo para cubrir lo que nos falta de los sueldos”, explicó Barbera.

Deudas y negociación
A modo de referencia, en el rubro se observa con detenimiento lo que ocurre en España, donde la semana pasada los restaurantes abrieron con servicio para llevar. “La situación puede ser parecida: se funden más abriendo en esta modalidad y sin ayuda, que cerrando con ayuda”, observó el titular de Aehga.
Otra parte de los que solicitaron entrar al Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) todavía no han obtenido respuesta. A algunos se les dijo que se trataba de un problema de sistema de Anses, pero que debería solucionarse el martes 12.
Entre los rechazados, las principales preocupaciones sigue siendo el pago de los alquileres. Según indicó Joaquín López Gómez, dueño de un café en Godoy Cruz, el no poder compartir mesas en grupo es una de las dificultades más marcadas. “Será un poco de ingreso extra, no han sido los mejores días, pero las deudas siguen aumentando al mismo ritmo”, mencionó.
“Creemos que la situación va a empezar a mejorar cuando quiten la limitación de los DNI. Ese pequeño detalle afecta muchísimo: desde gente que venía todos los días hasta los que no están de acuerdo con pagar un delivery porque viven a media cuadra”, observó.
Por el momento, desde Aehga no cuentan con datos precisos de cuántos locales han cerrado sus persianas definitivamente porque los dueños no lo anuncian. “Si no se efectivizan las ayudas y los créditos prometidos, ahí veremos a mucha gente cerrando”, advirtió Barbera.
Respecto a los alquileres, el panorama general es de negociación. “Los acuerdos son de corto plazo, perdiendo los dos una parte. El inquilino pone el 50%, el dueño pone el otro y ambos pierden. La realidad es que ninguno va a recuperar, pero si un inquilino se va, no hay otro que vaya a tomar su lugar”, analizó.
Los protocolos
La idea del Gobierno provincial es que los restaurantes funcionen con distanciamiento, con mesas a dos metros de distancia, funcionando al 50% de la capacidad. Se espera que el trabajo sea de medio día, sin circulación en la noche, respetando distintas medidas sanitarias para el cuidado del personal.
En cuanto a la implementación del “pase y lleve”, la expectativa es que se rompa con las limitaciones que se tiene en cuanto al delivery. “Ese sistema lleva mucho tiempo de entrega, no podemos vender más porque no hay cadetes suficientes para atenderlos a todos. Si el vecino puede acercarse, alivia los momentos picos del delivery”, señaló Barbera.
De aprobarse la flexibilización, se deberán respetar las decisiones administrativas que rigen al momento: factor ocupacional, turnos y terminación de DNI.
