La directora del Lagomaggiore, Roxana Cabrera, sostuvo que el brote de contagios que se desató en ese centro asistencial “nos ha golpeado fuerte”, pero recalcó que ha seguido funcionando por el refuerzo de otros hospitales y el compromiso de los trabajadores sanitarios. 

La principal maternidad de la provincia tiene a la fecha 7 médicos con coronavirus y otros 20 profesionales aislados. Pero pese a la compleja situación que atraviesa desde hace dos semanas, Cabrera rescató que el hospital ha seguido funcionando. “Somos una institución sólida, los trabajadores se han puesto a la altura de las circunstancias”, definió en una entrevista que concedió a Noticiero 9. 

En este punto, la funcionaria de Salud explicó que “el hospital no está cerrado” y que ha seguido funcionando con “una guardia mínima”, mientras se siguen atendiendo a pacientes con otros problemas. Así, indicó, fue importante el apoyo del sistema de salud público: “El backup ha sido el Central y las otras instituciones”. 

Sin embargo, reconoció que “esto nos ha golpeado fuerte” y a modo de autocrítica sostuvo que “hay que mejorar muchísimo, pero no podemos titubear si tenemos pacientes que atender”. 

Cabrera, que había mantenido silencio durante este tiempo, también cuestionó al gremio Ampros por la difusión de un comunicado interno donde se detallaba el funcionamiento del hospital durante la cuarentena y recalcó que “tergiversaron la información” ya que ese memo apuntaba que sólo los jefes y encargados de los servicios estuvieran afectados al 100%. 

Así, la directora del Lagomaggiore consideró que “nuestro objetivo principal es la atención de los pacientes, es cuidar muchísimo a nuestro recurso humano”.