A mediados de enero, antes de que la pandemia del coronavirus complicara aún más las finanzas, el gobernador y el ministro de Hacienda, Lisandro Nieri, viajaron a Buenos Aires con el objetivo de refinanciar la deuda con el Banco de la Nación Argentina (BNA). Pero cuatro meses después esa reestructuración “clave”, tal como la calificó Rodolfo Suarez, no muestra avances y genera preocupación.
Esa deuda con el BNA, que desvela a los funcionarios y genera algunos roces en el gabinete provincial, ascendía a fines del año pasado a casi 11 mil millones de pesos, según datos oficiales. Se trata de un crédito en pesos que está garantizado completamente por la coparticipación federal: son 60 cuotas que se pagan de manera automática hasta noviembre de 2023.

El préstamo fue refinanciado a fines de 2018 y tiene una tasa de interés del 5% más UVA. En este sentido un informe de la calificadora de riesgo Fix SCR (filial local de Fitch Ratings) asegura que la inflación del año pasado (53,8%) “derivó en un sensible incremento del stock de capital adeudado en un crédito pactado en UVA con el Banco Nación, que aumentó desde $6.810 millones el 31/12/2018 a $10.955 millones al 31/1/2019“. Es decir que en sólo un año, la deuda creció 60,8%.
¿Amigable?
La misma calificadora de riesgo que analizó la capacidad de pago de la Provincia destacó que el peligro de refinanciamiento “es parcialmente mitigado en 2020 dado que casi el 60% de los servicios de la deuda del ejercicio es con acreedores considerados ‘amigables’“. Entre ellos, el informe publicado el 27 de abril menciona al Banco Nación.
Sólo cinco días antes, Nieri y su equipo comunicaban el comienzo de un proceso de refinanciación de la deuda pública de Mendoza. En ese anuncio vía streaming admitían además que está en carpeta un pedido de crédito al Banco Nación por el cual “la Provincia espera respuestas en el corto plazo”.
Sin embargo, la respuesta por parte del BNA y de la Casa Rosada aún no llega. Esa situación pone inquietas a las autoridades locales, que juran que se trata de un acuerdo que se podría alcanzar fácilmente si la entidad presidida por Eduardo Hecker mostrara mayor predisposición.

Incluso esta semana trascendió que el presunto bloqueo es responsabilidad de la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti a través de Marcelo Costa, el flamante síndico del BNA. Si bien dirigentes como Martín Kerchner y militantes radicales se hicieron eco de la noticia en las redes sociales, tanto desde el entorno de la legisladora kirchnerista como desde la propia Casa de Gobierno negaron contundentemente tal situación.
La demora
“Suarez gestiona la refinanciación de la deuda de la Provincia con el Banco Nación”. Ese fue el título de un comunicado de prensa oficial difundido el 16 de enero. Hoy, casi cuatro meses después, la negociación sigue estancada.
Encuentro con el jefe de gabinete, Santiago Cafiero. Dialogamos sobre la necesidad de readecuar deuda de la provincia con el @prensabna. Además, tuvimos el compromiso desde la nación de trabajar para frenar la inercia de la inflación y acompañar el congelamiento de tarifas. pic.twitter.com/r3FgrGTnKT
— Rodolfo Suarez (@rodysuarez) January 16, 2020
En aquel momento Suarez y Nieri mantuvieron encuentros con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y con Hecker. En ambas reuniones el gobernador planteó la necesidad de “readecuar los vencimientos y las amortizaciones” de la deuda.
El tiempo pasó y la solución no llegó. “Estamos negociando con el Banco Nación, con quien hemos avanzado y aspiramos a entrar en una fase de definiciones, ya que esa deuda sí paga amortización e intereses durante el año y, también, es clave para darle sostenibilidad financiera a la provincia“, informó Suarez en su discurso del 1º de mayo.
Sin embargo, en el marco de la pandemia, el acuerdo se retrasa y complica aún más al gobierno mendocino. Es que el BNA sigue cobrando automáticamente las cuotas del préstamo, que superan los $300 millones por mes.
