BUENOS AIRES (DYN) La desigualdad entre las distintas regiones argentinas “persiste” y se profundiza en la realidad de cada aglomerado, a pesar de la mejora en la distribución del ingreso, al tiempo que se requiere mayor avance en infraestructura y en el sector laboral, según indica un informe elaborado por el Instituto de Estudios de la Realidad de América Latina (IERAL).

   En este sentido, el IERAL recomendó invertir en infraestructura con sentido federal, lo que se corresponde con una “política igualitaria”, y expresó que “en cualquier caso, la desigualdad entre regiones explica una proporción relativamente baja, cercana al 15 por ciento, de la desigualdad total de ingresos: es la desigualdad al interior de los aglomerados, entre hogares ricos y pobres, lo que genera la desigualdad total y, además, la responsable de su evolución”.

    Por ello, la entidad señaló que mientras las áreas más ricas tienen ingresos per cápita cuatro veces más elevados que las áreas pobres, los hogares ricos de un aglomerado tienen, en promedio, ingresos veinte veces superiores a los más pobres del mismo lugar. Según ese informe, la sustancial desigualdad entre regiones “se ha reducido sólo marginalmente” en los últimos años y “las zonas urbanas más ricas siguen teniendo ingresos per cápita cuatro veces superiores a las más pobres”.

   Asimismo, “la reducción de la desigualdad que se verificó a nivel nacional se explica por la mejora de la distribución del ingreso en cada aglomerado”, sostuvo el estudio del IERAL. Los especialistas indicaron, además, que “los datos muestran que para corregir la brecha regional, se necesita avanzar en infraestructura, formalización del empleo privado y capacitación”.

   La entidad reconoció que “la desigualdad de ingresos entre regiones es muy amplia en Argentina” y refirió que el ingreso per cápita familiar en los “aglomerados más ricos”, tales como la Ciudad de Buenos Aires, Ushuaia y Río Gallegos, es cerca del doble de la media del país.

   En el caso de los más pobres, tales como Formosa o Santiago del Estero, tienen ingresos de alrededor de la mitad de la media. Así, el IERAL expresó que “los hogares de las áreas más ricas tienen ingresos cuatro veces superiores a los de las áreas más pobres”.

   Para algunos aglomerados, como Resistencia y Corrientes, su situación relativa ha mejorado. En cualquier caso, la enorme distancia de ingresos entre aglomerados no se ha acortado entre el 2004 y el 2009. Así, la mejora en la distribución del ingreso del total país se debe más bien a una reducción de la desigualdad al interior de los aglomerados, que entre los mismos.

   Los técnicos del IERAL reconocen que “es notorio” que algunos aglomerados no han mejorado sus datos en el período mencionado y, por ello, para los aglomerados más desiguales, como Tucumán, Posadas y Corrientes, no existen cambios respecto del 2004.

   “Un factor común del análisis de la desigualdad es la informalidad”, admiten los especialistas mediterráneos, y consignaron que los datos obtenidos entre el 2004 y el 2009 “muestran la correlación notoria entre la desigualdad de un aglomerado y la tasa de informalidad” durante el lapso de tiempo transcurrido. Según se indicó, “para reducir las brechas regionales hace falta compensar los factores que afectan conjuntamente la baja generación de empleo formal privado, el bajo nivel de ingresos y la alta desigualdad”.