La metamorfosis que experimentó Justin Bieber a lo largo de los últimos años no deja de sorprender. De ser un adolescente malcriado con todos los lujos y excesos de una estrella del pop a un joven responsable, comprometido con su familia y férreo creyente en Dios. Así lo demuestra con su nueva canción, titulada “Holy”, que representa su introducción en la música cristiana
Como hiciera en “Intentions” con Quavo, Bieber apuesta por mensajes de solidaridades inesperadas y el amor como base de todo. En esta ocasión, a modo de película, presenta un videoclip excepcional.
El canadiense había anunciado que se acercaba una nueva etapa, y ahora reveló en qué consiste. Ha lanzado este tema que habla de amor, de fe y de Dios. Y lo hace acompañado de su amigo y compañero de profesión Chance The Rapper, otro creyente confeso.
“Holy” ofrece así un verdadero film de poco más de cinco minutos de duración que ha sido dirigido por Colin Tilley, con extenso historial de éxitos. Narra una historia de amor, problemas laborales, de lucha y de tristeza pero, en la que al final la solidaridad inesperada que sobrepasa todos los problemas, para salir adelante.

