Los videos publicados por Ivana Nadal vienen generando polémica desde hace un tiempo. Primero comparó una separación con la muerte de un hijo y desde allí no paró. Por estos días volvió al ojo de la tormenta tras publicar un video en el que afirma que “todas las enfermedades son emocionales”. 

El Sol consultó a Cecilia Ortíz, neuropsicóloga (Mat. 1296), quien explicó por qué algunas personas asumen el rol de “gurú”, compartiendo este tipo de mensajes en las redes sociales.

“Hay personas que, debido a características de su personalidad, suponen que tienen la mejor versión de las cosas o la verdad absoluta, ignorando que existen otros puntos de vista posibles”, señaló la profesional. Y agregó que “son personas con trastornos de personalidad que de alguna manera necesitan de ese ‘lugar de saber’ para ser el centro del cariño de los demás. En el fondo, los mueve un miedo terrible a perder el afecto de los demás”.

Ortíz comentó que “son mensajes ambiguos, carentes de conocimientos. Sería como un mensaje transmitido con seguridad pero sin sustrato de conocimiento. Es decir, son ideas vacías”. 

En el caso de los consumidores, Ortíz habló de “responsabilidad”. En este sentido, dijo: “Es importante elegir informado y de manera consciente. El tema es que muchos de estos mensajes van dirigidos a los adolescentes, que no tienen aún juicio crítico”.

En el caso de este video en particular se abordan las enfermedades mentales. “Las enfermedades mentales tienen una división específica. Ella -por Nadal- habla de depresión como depresión y uno tiene que tener en cuenta que hay depresiones endógenas, que son hereditarias, y que no dependen de la postura de uno como ella plantea que sería tan fácil y divino. Es como que se banaliza aspectos y temas que en realidad son importantes y requieren de un trato sumamente cuidadoso”, aseguró la profesional.

En el caso de los influencers, expresó: “Banalizan muchos temas, los toman como muy superficiales obviamente porque no saben y así lo transmiten. Lo que se transmite una idea falsa a la gente y a partir de ahí se pueden generar muchas patologías asociadas, por ejemplo miedo o fobias. No tienen idea del alcance de las cosas que dicen o hacen y ahí está lo peligroso”.