Mendoza tuvo sus primeras nevadas este fin de semana de abril. Además del paisaje cordillerano vestido de blanco, el fenómeno climático representa un “buen augurio” para afrontar la crisis hídrica. Desde Irrigación celebraron esta “precipitación temprana” y advirtieron sobre la posible llegada de “la Niña”.
Mario Salomón, secretario de Gestión Hídrica explicó que es una “buena señal” que las nevadas se produzcan apenas se inicia el ciclo invernal pero es importante que se repitan durante toda la temporada para lograr la alimentación de los glaciares.
“Esta es la nevada más temprana en los últimos 6 años”, señaló el funcionario y aclaró que los años “atípicos” son aquellos en que las precipitaciones recién se producen en julio.
Salomón adelantó que es importante este fenómeno pero que no pueden garantizar que continúe. “Esta nevada nos permite disponer un nivel mínimo de agua y la formación de cuerpos de hielo así como también, la alimentación de glaciares”, agregó.
El funcionario se mostró alerta en torno a los pronósticos de llegada de “la Niña”. “Si viene este fenómeno, puede ser que esta nevada sea la única”, se lamentó.
Según explicó Salomón, las consecuencias climáticas de “la Niña” son contrarias a lo que sucedía con “el Niño”. De esta manera, habrá una disminución de las precipitaciones en la cordillera.
“El año pasado tuvimos un “Niño” débil, esta nevada temprana es una buena señal”, expresó.
