Con la obligación de usar barbijos en la vía pública de distintos lugares en el mundo, una empresa israelí se encargó de buscar una solución para poder hacer una vida normal con una mascarilla puesta. Por lo tanto, diseñaron uno que cuenta con boca mecánica, por si se desea comer en un restaurante.

Avitpus Patents and Inventions planea iniciar este mismo año la producción de barbijos que se pueden abrir momentáneamente, para permitirnos la ingesta de comida o bebida sin tantos problemas ni riesgos.

Los inventores de la compañía idearon un mecanismo de apertura en la parte media de la mascarilla, a la altura de la boca. Normalmente permanece cerrado, pero si se “activa”, la boca se abre y permite introducir comida dentro.

¿Formará parte de la nueva normalidad?

Al menos, esa es la idea. En la práctica, hay serias dudas sobre hasta qué punto es un invento práctico. Según sus creadores, el mecanismo se puede abrir de manera automática, aunque no han explicado cómo; el prototipo mostrado debe activarse manualmente, por lo que se necesita una mano libre para comer.

A su favor puede estar el precio, que se espera que ronde entre 1 y 2 euros más que una máscara quirúrgica convencional. Por ese precio, mucha gente puede apostar por algo de protección adicional al visitar un restaurante durante los próximos meses.