Mendoza se ha caracterizado en los últimos años por sus grandes arqueros: Sebastián Torrico, Adrián Gabbarini, Esteban Andrada, Diego Pozo y Cristian Luchetti fueron algunas de las grandes figuras que surgieron en nustra tierra y que demostraron su gran nivel en el plano nacional e internacional. Este gran momento es acompañado con el surgimiento de academias especializadas para los amantes del arco.

Hoy en día el trabajo del arquero no es solamente mantener la valla en cero, debe cumplir con varios requisitos que si no son enseñados y aprendidos de chico, luego son difíciles de incorporarlos. Para ello el ex-portero Claudio “Pequi” Romero formó su propia academia con la Municipalidad de Guaymallén. Allí, decenas de pequeños se entrenan para adquirir todas las técnicas que necesita un arquero para triunfar en la actualidad.

“El arquero juega de líbero”, se escucha a menudo por estos tiempos. Para esto, el manejo del balón con los pies es clave y “Pequi” contó qué tan importante es hoy por hoy que el guardameta sepa salir jugando con pelota dominada: “Gran porcentaje pasa por los pies, cuesta implementarlo pero es escencial”. Además, agregó: “Trato de inculcarles la humildad, el sacrificio y que sean perseverantes. Todo llega”.

Claudio, quien fue guardameta en muchos equipos de nuestra provincia, relató cómo surgió este proyecto: “Yo soy empleado municipal en Guaymallén y, junto a Marcelo Gerardi, Alexander Oldrá y Matías Moya, habíamos pensado en la idea de hacer una escuela de arqueros de alto rendimiento para todos los chicos del departamento. La idea es que sea gratuita, que los chicos no abonen, para poder fortalecer a los arqueros. Con Alexander se agrandó un poco, ya que también llegan jugadores”.

Y agregó: “Hacemos trabajo específico con arqueros y jugadores. Siempre me he manejado con arqueros, pero hoy el puesto exige otras cosas y tiene que estar dispuesto al juego con los pies, por lo que le viene bien el roce con jugadores. Por eso, Gerardi y Oldrá suman en lo que es el aspecto del juego”.

En relación al surgimiento de porteros en nuestra tierra, Romero dijo que “tenemos buen semillero en Mendoza y cada vez surgen mejores valores. En esta provincia hay muy buena materia prima. Y, a su vez, hay que potenciar el material. Uno trata de transmitir lo que ha aprendido y sigue aprendiendo”.

Cuando son chiquititos, les enseñamos lo básico: técnicas iniciales, ubicación. Con los años, vamos anexando elementos al perfil. Pero, por lo general, el chico o la chica nace para ser arquero. Uno los moldea con el tiempo”, comentó luego.

En cuanto a al personalidad de los uno, explicó: “Los arqueros somos distintos, medios raros, especiales. Tenemos un plus que el jugador de campo no lo tiene. Pero el arquero es diferente al jugador de campo, que está más acostumbrado a compartir”.

En el medio hubo una cuarentena para frenar el avance del coronavirus. Sin dudas, esto fue duro para el proyecto. “No fueron fáciles los tiempos de la pandemia. Si bien ahora se está abriendo un poco, no la pasamos bien. Tuvimos que adaptarnos a un nuevo sistema y metodología de trabajo. Principalmente, lo que más costó fue la parte psicológica. Estamos deseando que todo vuelva a la normalidad”, expresó en ese sentido.

Ante esto, “nuestra idea es no cortar en verano. Vamos a hacer una mini pretemporada específica. Solamente pararemos para las Fiestas”.

Por último, “Pequi” habló del Bodeguero, donde también se desempeña como profe: “Agradezco a Godoy Cruz, donde sigo aprendiendo. Ahí aprendo mucho del Gallego Sallei, quien está a cargo de todos los arqueros del Tomba”.

En ese mismo sentido, Alexander Oldrá, hijo del “Gato” Daniel Oldrá, también profesor de la academia, contó: “La metodología que tenemos es prácticamente la de Godoy Cruz, todo lo que aprendemos lo aplicamos en la escuelita”.

Godoy Cruz elevó la vara del fútbol mendocino. Es un club que ha crecido muchísimo. Trabaja muy bien y nosotros nos capacitamos para trasladarle lo mejor a los chicos. Se trabaja muy bien en AFA y en Liga Mendocina, por eso crece el club. Nosotros no podemos quedarnos y tenemos que trabajar duro para darle lo mejor a los chicos”, manifestó después.

Oldrá se refirió al experimentado Romero y dijo que “‘Pequi’ es de primera y entrena muy profesionalmente, por lo que los chicos pueden adaptarse tranquilamente a otros equipos. Yo trato de enseñarles a los arqueros lo que es el juego con los pies. Siempre tenemos rueda de pases, traigo algunos jugadores con mucha clase para que puedan aportar y que todos estén a la misma altura“.

Y cerró: “Trabajamos lo que es el control, el pase, que lleven la pelota siempre pegada al pie, la conducción es importante. De 11 a 14 años ya hacen trabajo de inferiores. Les hacemos entender cómo se trabaja: mucho reducido. A los más chicos siempre se les enseña fundamento y, a medida que se ponen grandes, apuntamos a cuestiones más tácticas”.