Google Play sacó más de 800 aplicaciones de tipo creepware, un tipo de software malicioso que utiliza la webcam para espiar, suplantar identidad, realizar fraudes o robar información.

El crecimiento de home office hizo que muchas personas empezaran a descargar aplicaciones para poder realizar videoconferencias o charlas virtuales.

De esta forma, los ciberdelincuentes estuvieron usando técnicas conocidas de ataques para acceder a redes y dispositivos domésticos.

Los investigadores de NortonLifeLock y las universidades de Cornell y Nueva York desarrollaron un algoritmo, denominado “creeprank”, que utiliza el “principio de culpable por asociación” para identificar ejemplos de creepware no conocidos.

La colaboración con Norton permitió acceder a una base de datos sobre instalaciones de aplicaciones en más de 50 millones de dispositivos Android, con la que pudieron trabajar en la identificación de nuevos “creepware”.

El ranking identificó más de un millón de instalaciones de distintas aplicaciones de tipo creepware, que incluían de burla (114 aplicaciones), acoso (80 aplicaciones) y los tutoriales de hackeo (63 aplicaciones).

Esta investigación, además, permitió denunciar a Google la presencia de 1.095 aplicaciones de tipo creepware en su tienda digital, de las que finalmente eliminó 813 por violación de términos.