Policías de Investigaciones capturaron la madrugada de este miércoles a Cristian Heriberto Romero (50), presunto líder de la banda delictiva que ejecutó un doble golpe el mes pasado en la Sexta Sección y el barrio Dalvian.
Días atrás, ya había caído señalado cómplice, identificado como Cristian Marcelo Fernández Gelvez (21), quien se encontraba con prisión domiciliaria.
Ambos se encuentran a disposición del fiscal de Robos y Hurtos José García Mango, quien está subrogando a su par Gonzalo Marzal durante la feria judicial de enero.
El representante del Ministerio Público imputará en las próximas horas a ambos por el delitos de robo agravado por el uso de arma de fuego apta para el disparo y arma impropia (primer hecho) en concurso real con robo agravado por ser en poblado y en banda y por el uso de arma impropia (segundo hecho). Seguidamente, serán trasladados a un penal provincial.
Ver también: En detalle: cómo fue el doble golpe en la Sexta y el Dalvian
La captura de Romero fue significativa para los pesquisas, debido a que durante el año pasado había permanecido muy activo dentro del mundo del hampa. Esto, a tal punto que sobre él pesaban dos pedidos de captura: uno por el doble golpe en Ciudad y el restante por un robo agravado en Las Heras.
En ambos casos, los detectives habían llegado a sindicarlo como autor mediante el levantamiento de huellas digitales efectuado por personal de la Policía Científica y su posterior análisis a través del Sistema Automatizado de Identificación Dactilar (AFIS por sus siglas en inglés), una tecnología que permite cotejar las muestras obtenidas con las de sujetos prontuariados en base de datos de la Policía.

El primer match –como se le llaman a los positivos en la jerga– se dio el 21 de junio del año pasado cuando se analizaron las huellas halladas en una vivienda de calle Patricias Mendocinas al 200 de Las Heras, donde días antes se había perpetrado un asalto armado, sostuvieron fuentes investigativas.
En tanto, el mismo día que se efectivizó el doble atraco en la Sexta y el Dalvian se encontraron marcas dactilares en el espejo retrovisor interno de la Renault Duster en la que llegaron los delincuentes al encuentro con la agente inmobiliaria que fue víctima del primero robo.
Pero Romero ya había caído en las garras policiales a mediados del año pasado. Fue por una entradera cometida por sujetos que se hicieron pasar por policías de Investigaciones, uno de los cuales estaba vestido con un chaleco antibalas y portaba una pistola 9 milímetros, similar a la reglamentaria, revela un informe al que accedió El Sol.
Lo cierto es que los autores simularon estar haciendo un allanamiento en el que sustrajeron una mochila con 6 mil pesos, documentación y teléfonos celulares. Luego, se dieron a la fuga en dos Volkswagen Gol: uno gris y otro blanco.

La víctima alcanzó a tomar la patente de los rodados y al aportársela a los detectives que intervinieron en el caso, estos constataron que uno se encontraba a nombre de Romero.
El sospechoso fue aprehendido el 16 de mayo por sabuesos de la Unidad Investigativa Departamental Capital (UID) junto a uno de sus hijos, que también estaba sindicado en el hecho, cuando caminaban por calles Montes de Oca y Santo Domingo de Villa Hipódromo, en Godoy Cruz.
Por esa causa quedaron a disposición del fiscal de Robos y Hurtos Daniel Sánchez Giol, pero Romero terminó recuperando la libertad y regresó rápidamente a las calles.
En el pasado, el señalado cabecilla de la banda había registrado antecedentes policiales por diversos delitos: tentativa de hurto (1986) averiguación robo y estafa (1990), resistencia a la autoridad (1999), robo agravado por ser en poblado y en banda (2008) y homicidio criminis causa (2011). Por ese último hecho quedó desligado y en libertad, detalla la información policial.
Otro dato que manejan los investigadores es que Romero ha sido investigado por participar en hechos delictivos junto a sus dos hijos, aunque los mismos no han sido mencionados en la causa que investiga el doble golpe en la capital mendocina.
Eso sí, el círculo en el que se mueve el presunto asaltante es amplio. En su larga carrera delictiva se lo ha conectado con unas 14 personas con las que estuvo sospechado de actuar en diferentes hechos, indicaron pesquisas allegados al expediente.
Las capturas
Desde el inicio de la investigación, Romero estaba siendo buscado por los detectives del caso. Debido a que el sospechoso tenía varios domicilios en los que ocultarse, sabían que no iba a ser tarea fácil.
Los trabajos de campo se efectuaron desde la zona del barrio Jorge Newbery, en El Algarrobal, donde vive su madre, hasta en el oeste de Godoy Cruz, ya que supo residir hace años atrás en lo que era el asentamiento La Quebrada.
Pero previo a la captura de Romero, los efectivos dieron con uno de los presuntos cómplices: Fernández Gelvez. Este personaje quedó en la mira porque se encontraba con prisión domiciliaria –monitoreado por tobillera electrónica– y el día de los hechos tenía permitida una salida al médico, explicaron las fuentes.
Esa fecha, el joven se retiró a las 7 de la mañana de su vivienda, pero no regresó sino hasta las 15, tardando más de lo normal. Justamente, el doble golpe terminó pasado el mediodía, por lo que esos elementos despertaron las sospechas en los investigadores, agregaron.
Días después de la primer detención, Romero cayó a las 2 de este miércoles mientras circulaba a bordo de un Chevrolet Joy en el departamento de Las Heras.
El caso
La reconstrucción señala que el miércoles 4 de diciembre a las 8.30, una mujer que trabaja para una inmobiliaria se reunió con dos hombres para mostrarles una casa de calle Artigas al 3500, en la zona de la Residencial Norte, cerca del límite con Las Heras.
Los supuestos clientes llegaron en la Renault Duster, e ingresaron junto a la mujer a la propiedad, en la que se encontraba un inquilino que la estaba alquilando.
Una vez en el interior, los individuos encañonaron a la agente y al arrendatario. Acto seguido, los maniataron y le sustrajeron a la mujer poco más de 5 mil dólares, según refirieron fuentes judiciales.
Posteriormente, se retiraron en la Ford EcoSport de la agente inmobiliaria y dejaron abandonada la camioneta en la que arribaron, la cual tenía pedido de captura por un robo ocurrido en agosto y la chapa patente cambiada.

Con el vehículo de la mujer, que tenía domicilio en el Dalvian, lograron entrar al barrio privado gracias a la oblea que tiene en el parabrisas. Antes, habían pasado a buscar en las cercanías a otros dos integrantes de la gavilla.
A las 9.25, la camioneta paso sin problemas los controles del coqueto complejo. Después se dirigieron a la manzana 67 e irrumpieron en una casa localizada en calle Los Cerros.
Allí atracaron a un matrimonio y les propinaron golpes para que les entregaran el dinero que tenían guardado. Si bien en principio trascendió que eran 100 mil dólares, posteriores declaraciones de las víctimas dejaron en claro que eran 100 mil pesos.
Del lugar los maleantes también se llevaron dos notebooks, dos iPhone y una camioneta Volkswagen Tiguan, que fue hallada abandonada días después en Las Heras.
