Francia vivió este jueves una nueva jornada de movilización nacional contra la reforma de las pensiones, la cuarta después del inicio del pulso de los sindicatos con el Ejecutivo, hace ya más de un mes.
Decenas de miles de personas volvieron a salir a las calles en contra del proyecto del Gobierno. Según un recuento provisional realizado por la agencia France Presse a partir de cifras ofrecidas por las policías locales, más de 120.000 personas se han manifestado en una treintena de poblaciones, sin contar París.
En tanto, para los sindicatos han habido 600.000 manifestantes en 27 marcas. En la capital varios miles de manifestantes han desfilado por las calles reclamando al presidente, Emmanuel Macron, que retire su plan.

El proyecto tiene como objetivo unificar en un sistema de pensiones universal y por puntos los 42 regímenes diferentes que coexisten en la actualidad. Asimismo, la iniciativa de Macron también prevé instaurar una “edad pivote” de 64 años para incitar financieramente a los franceses a trabajar más allá de la edad legal de jubilación, los 62 años.
El pasado 5 de diciembre, el primer día de la movilización, entre 806.000 y 1,8 millones de personas según las estimaciones, se manifestaron en Francia. Al mismo tiempo, arrancó una huelga en el transporte ferroviario y en el metro de París que no ha cesado desde entonces.
Transportes afectados
Las otras dos jornadas de movilización nacional tuvieron lugar el 10 y el 17 de diciembre, con una participación menor.
La compañía de ferrocarriles, SNCF, ha instado a los ciudadanos a evitar el transporte en tren, puesto que preveía un tráfico “muy afectado”, con el 40% de los trenes de alta velocidad, el 60% de los regionales sin circulación. “Se prevé una jornada de fuertes movilizaciones”, ha indicado la compañía ferroviaria.

También se han anunciado “afectaciones y retrasos” en el transporte aéreo.
Además de los transportes, las huelgas también afectan a otros sectores, especialmente en la abogacía o en las refinerías, así como en la educación y la Torre Eiffel, que ha tenido que cerrar.
