El primer rastrillaje con perros especializados en rastreo por la desaparición del empresario Diego Alfredo Aliaga (51) se realizó la tarde de este viernes en Rodeo de la Cruz, Guaymallén.
La medida, solicitada por la Justicia federal, que investiga la causa de secuestro extorsivo, se realizó con apoyo de la Escuela de Adiestramiento Canino de Mendoza (Escam), reconocida a nivel nacional por sus canes entrenados para búsqueda de restos humanos.

El procedimiento estaba programado para iniciarse a las 14.30, pero algunos efectivos de la Policía de Mendoza que colaboran en la pesquisa se vieron afectados por la búsqueda de la niña de 12 años que desapareció cerca del mediodía de su casa de Luzuriaga, Maipú.
Por esa razón, las tareas en la propiedad de calle Bandera de los Andes comenzaron minutos antes de las 17 y ya se pudieron observar los primeros movimientos con los canes y sus adiestradores, bajo las órdenes del fiscal Fernando Alcaraz.

En ese lugar habían quedado en reunirse Aliaga con su socio Diego Barrera, quien se encuentra detenido junto a su esposa, Bibiana Sacolle, y sus dos hijastros en la causa.
El ex despachante de Aduana y el principal sospechoso tenían planeado levantar un centro de rehabilitación en esa vivienda, como parte de uno de los negocios que tenían en conjunto.

Antes de las 18, se dio por finalizada la búsqueda en ese lugar, debido a que los perros no encontraron ningún rastro que condujera al empresario desaparecido.
Posteriormente, se registró un galpón de calle Jujuy, en la Cuarta Sección, en el que la víctima y su socio guardaban automóviles, los cuales fueron secuestrados en un allanamiento previo.

Aliaga se encuentra desaparecido desde el martes 28 de julio, cuando dejó su casa del barrio Palmares para reunirse con Barrera.

Horas después, mientras su familia había empezado a buscarlo, su hermano recibió un llamado en el que sujetos le comunicaron que lo habían secuestrado: “Dejá de mover el avispero y andá juntando el palo verde”, le dijeron y no volvieron a comunicarse.
