Manifestantes se concentraron este miércoles en distintos puntos de Madrid y de Barcelona para pedir por la liberación del rapero Pablo Hasel, detenido este martes tras resistirse durante 24 horas a su arresto.

En la capital española, los manifestantes se reunieron en la céntrica Puerta del Sol, donde protagonizaron enfrentamientos con losw agentes de la Policía Nacional, insultándolos y lanzándoles diversos objetos.

Según publicó el diario El Mundo, de España, como consecuencia de las protestas se registraron destrozos en el mobiliario urbano.

En ese sentido, manifestantes arrancaron los adoquines de la plaza para arrojarlos contra los agentes de seguridad. La Policía acorraló a un grupo de personas y les disparó con bolas de goma y gases lacrimógenos.

En tanto, en Barcelona la concentración generó la quema de contenedores. Según sostiene el medio español, fueron varios centenares de personas las concentradas en los Jardines de Gracia, durante la segunda jornada consecutiva de protestas.

Finalmente, en Lérida, unas mil personas según la Guardia Urbana participaron en una protesta por segundo día consecutivo. Personal policial identificó a algunos de los asistentes y registró las mochilas en todos los accesos a la rotonda de la Plaza Europa, lugar donde se concentraron.

El caso del rapero

Hasel fue detenido por personal policial y llevado ayer a prisión para cumplir una condena por sus tuits contra la monarquía y las fuerzas de seguridad, lo que generó una diversa repercusión política y protestas en las calles que reavivan el debate sobre los límites de la libertad de expresión en el país.

En una serie de tuits publicados entre 2014 y 2016, Hasel arremetió contra la monarquía y llamaba, por ejemplo, “mercenarios de mierda” a las fuerzas policiales, a los que acusó de torturar y asesinar a manifestantes e inmigrantes, consignó la agencia de noticias AFP.

En 2014, el cantante ya había sido condenado a dos años de cárcel por “enaltecimiento del terrorismo”, por unas canciones contra la familia real.

En esa ocasión, el encarcelamiento no se ejecutó porque el rapero no tenía antecedentes y la pena no superaba los dos años.

La detención provocó una diversa ola de reacciones políticas.

Hasel, de 33 años, es uno de los 15 artistas españoles que en los últimos años fueron víctimas de censura en España, donde el anterior Gobierno conservador de Mariano Rajoy endureció las leyes y avaló una aplicación dura del Código Penal para intimidar a la disidencia política en un contexto de creciente malestar social.

Otro caso reconocido es el del rapero español Valtonyc, quien en 2018 se marchó a Bélgica horas antes de entrar en prisión para cumplir una condena por injurias al rey, enaltecimiento del terrorismo y amenazas en sus canciones.

Bélgica rechazó la extradición solicitada por España hasta el momento, alegando que sus acciones no constituyen delito bajo la ley belga.