Pocos visitantes extranjeros se desvían para ver la Mezquita de Rüstem Pasha, ya que puede pasar desapercibida entre los otros imponentes y espectaculares monumentos de Estambul. La Mezquita Rüstem Pasha es un buen ejemplo de la decoración con azulejos y, sin duda, sigue siendo uno de los más bellos tesoros arquitectónicos de la ciudad.

Es uno de los grandes edificios diseñados por el legendario arquitecto Mimar Sinan, quien sirvió a tres sultanes y creó algunas de las estructuras más conocidas de Estambul. Este templo musulmán lleva el nombre del gran visir Rüstem Pasha, quien se casó con una de las hijas de Suleimán el Magnífico. La mezquita fue construida en su honor tras su fallecimiento en 1561.

Rüstem Pasha es recordado por conspirar junto con Hürrem para denunciar al hijo del sultán, el príncipe Mustafá, lo cual llevó a la ejecución de este último y al ascenso al trono de Selim II “el Beodo”. Se dice que esto marcó el principio de la prolongada decadencia del imperio Otomano.

Aunque fue uno de los hombres más ricos del imperio, Rüstem Pasha carecía de un estatus lo suficientemente digno como para rivalizar con la gran mezquita del sultán. Por esta razón, la Mezquita de Rüstem Pasha es más pequeña y se ubica en este lugar. Está en el corazón del mercado, a los pies de la colina sobre la que se levanta la mezquita de Süleymaniye.

Sube una angosta escalera para llegar a su patio abierto, en una alta terraza que mira hacia un complejo de tiendas. Allí verás el Bazar de las Especias. Una vez adentro, admira la gran cantidad de azulejos de colores rojo, blanco y azul. Los azulejos están colocados en diseños florales y geométricos. Columnas de piedra y grandes portales arqueados interrumpen los diseños en forma espléndida.

La Mezquita de Rüstem Pasha está en la zona de Tahtakele, del lado europeo de Estambul. El edificio sigue funcionando como mezquita, así que solo los fieles musulmanes pueden entrar durante las cinco sesiones de oración diarias y los viernes por la tarde. Los llamados a la oración que se escuchan en los altavoces indican cuándo es momento de que los turistas salgan y los lugareños entren a orar.